lunes, 21 de febrero de 2011

¿PADRE DEL AULA?




En el bicentenario del nacimiento de Domingo Faustino Sarmiento y por instrucciones precisas del Ministerio de Educación de la Nación, se insistió en todas las escuelas y colegios del país en actos orientados a intoxicar a los niños y jóvenes en la exaltación de este siniestro personaje que de prócer no tiene nada. En uno de los discursos de ocasión un historiador embelesado llegó a llamarlo “pionero del siglo XXI”. A modo de reparación de tamaña desmesura veamos cómo pensaba este verdadero artífice de la antinación, de lo antipopular, del destino fatal de los pobres y desvalidos, del federalismo y del amor a la Patria. Resulta obvio que solos no podremos luchar contra la historia mitrista, unitaria y sarmientuda, pero es misión sagrada del periodismo denunciar la verdad y destruir sin piedad los mitos infames de la historia oficial.
“‘Se nos habla de gauchos. La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es útil hacer al país. La sangre de esa chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”. (Carta a Mitre del 20-09-1861).
“‘Tengo odio a la barbarie popular. La chusma y el pueblo gaucho nos son hostiles. Mientras haya un chiripa no habrá ciudadanos; ¿son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripa y el rancho son de origen salvaje y forman una división entre la ciudad culta y el pueblo, haciendo que los cristianos se degraden. Usted tendrá la gloria de establecer en toda la república el poder de la clase culta aniquilando el levantamiento de las masas”. (Carta a Mitre del 24-09-1861).
“Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se mueren, que se mueran; porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga; recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir de sus defectos? Los huérfanos son los últimos seres de esta sociedad; hijos de padres viciosos, no se les debe dar mas que de comer”. (Discurso en el Senado de la Provincia de Buenos Aires del 13-09-1859).
Necesitamos entrar por la fuerza en la nación; la guerra si es necesario (1861). Los sublevados serán todos ahorcados, oficiales y soldados, en cualquier número que sean (1866). Es necesario emplear el terror para triunfar. Debe darse muerte a todos los prisioneros y a todos los enemigos. Todos los medios de obra son buenos y deben emplearse sin vacilación alguna, imitando a los jacobinos en la época de Robespierre (1844). La invasión de las Malvinas por parte de los ingleses es útil para la civilización y el progreso”. (Diario El Progreso, 28-12-1842).
“He contribuido con mis escritos aconsejando con tesón al gobierno chileno a dar ese paso. El gobierno argentino, engañado por una falsa gloria, provoca una cuestión ociosa que no merece cambiar dos notas. Para Buenos Aires, tal posesión es inútil. Magallanes pertenece a Chile y quizá toda la Patagonia”.’ (Diario El Progreso, 11 al 28 de noviembre de 1842; “La Crónica”, 11-03-1849, 29-04-1949, 04-08-1949).
“Malvinas es una tierra desértica, frígida e inútil. No vale la pena gastar un barril de pólvora en su defensa. Por qué obstinarse en llevar adelante una ocupación nominal”. (Diario El Nacional, 19-07-1878).

“Estamos por dudar de que exista el Paraguay. Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran por instinto a falta de razón. En ellos se perpetúan la barbarie primitiva y colonial. Son unos perros ignorantes de los cuales ya han muerto ciento cincuenta mil. Su avance, capitaneados por descendientes degenerados de españoles traería la detención de todo progreso y un retroceso a la barbarie. Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que le obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní. Era preciso purgar la tierra de toda esa excrescencia humana; raza perdida de cuyo contagio hay que librarse”. (Carta a Mitre en 1872).

“¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos; incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin siquiera perdonar al pequeño que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. (Diario El Progreso, 27-09-1844; “El Nacional”, 19-05-1877, 25-11-1876, 02-08-1879)
“Los argentinos residentes en Chile pierden desde hoy su nacionalidad. Chile es nuestra patria querida. Para Chile debemos vivir”. (Diario El Progreso, 11-01-1843). “Artigas es un bandido, un tártaro terrorista. Jefe de bandoleros, salteador, contrabandista, endurecido en la rapiña, incivil, extraño a todo sentimiento de patriotismo; famoso vándalo, ignorante, rudo, monstruo, sediento de pillaje, sucio y sangriento ídolo con chiripa. Ese salvaje animal que enchalecaba hombres con cuero fresco lleva por séquito inseparable el degüello y la devastación”. (Obras completas, tomo 17, páginas 87 y 92; tomo 15, páginas 348 y 349; tomo 38, página 280).
“Franklin en moral avanza sobre la moral misma de Jesucristo”. (01-01-1886) “Los frailes y monjas se apoderan de la educación para embrutecer a nuestros niños. Ignorantes por principios, fanáticos que matan la civilización, emigrantes confabulados y recua de mujeres; basura de Europa, son la filoxeta y el cardo negro de la pampa; hierba dañina que es preciso extirpar”. (02-1883).
“En las provincias viven animales bípedos de tan perversa condición que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor”. (Informe a Mitre de 1863).
¡Algún funcionario del Inadi por aquí, por favor! FUENTE: diario "El Liberal", 20 de Febrero del 2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

CARTA

García Hamilton y los "orígenes de nuestra cultura autoritaria"*

Sr. Director:

A tenor de la tesis del historiador liberal José Ignacio García Hamilton, respecto a los orígenes de nuestra cultura autoritaria e improductiva, la culpa de todos los males que nos aquejan a los argentinos estaría en las instituciones que la España conquistadora trajo al nuevo continente, así como en la mentalidad que los americanos heredaron de aquella.

Y pensar que muchos creíamos que la vocación hegemónica inglesa, y la complicidad de grupos nativos ligados a intereses foráneos, era la causa principal de nuestra postración nacional.

Resulta entonces que no existieron para nada la piratería inglesa, ni las guerras contra el imperio español. Seguramente las invasiones al Río de la Plata fueron mal entendidos. Tampoco actuaron en nuestro territorio agentes al servicio de los intereses comerciales británicos. No nos robaron las islas Malvinas; no padecimos bloqueos navales y guerras civiles fogoneadas desde afuera. No nos obligaron a ir a la guerra con el país hermano del Paraguay para defender al comercio ingles. Jamás los ingleses se apropiaron de nuestros recursos naturales (bosques, minerales, etc); ni se quedaron con el monopolio de nuestros servicios públicos. Es falso que el tratado Roca-Runciman haya consagrado condiciones desventajosas para nuestro país en los intercambios comerciales con los británicos. No nos estafaron declarando la inconvertibilidad de la libra esterlina, para no pagarnos la deuda que tenían con nuestro país luego de la segunda guerra mundial. No hubo intereses usurarios en los créditos que nos obligaron a contraer con la banca internacional y que todavía nos agobian, etc etc.

Seguramente todos estos hechos no son más que teorías conspirativas y patrioterismo nacionalista.

La culpa de todo es del absolutismo español y de los caudillos que se enfrentaron a la acción benéfica del imperialismo ingles.

¡Por favor! ¿Para beneficio de quien se escribe la historia?

¿Cuando se tergiversan los hechos históricos, cuando se ignora -o se exalta lisa y llanamente- la acción del imperialismo, que lección podemos sacar de la lectura de nuestro pretérito? ¿No es al menos eso un reduccionismo falaz?

¿Cuando se defiende a una oligarquía conservadora de privilegios inicuos. Cuando al mismo tiempo se denigra a los próceres y se desprecian las ideas nacionales; no se esta colaborando con los verdaderos responsables de la situación de sometimiento y de pobreza de nuestra Patria? Y lo que es mas grave, ¿no se difunde un sentimiento de autodenigracion que escamotea la realidad y nos impide recuperar nuestra voluntad de ser y de existir dignamente?

Dr. Edgardo Atilio Moreno

* Carta al Director que el diario El Liberal, de Santiago del Estero, se abstuvo de publicar

miércoles, 2 de febrero de 2011

LA INFAMIA DE CASEROS


El 3 de febrero de 1852 la Confederación Argentina, que conducía legítimamente y conforme a derecho don Juan Manuel de Rosas, cayó derrotada en los campos de Caseros frente a la infame coalición que conformaron brasileños, orientales y urquicistas.
Aquella tragedia, que marcó a fuego nuestro destino nacional, fue el fruto de una trama perversa comenzada varios años atrás.
En efecto, nuestro enemigo histórico en la región, el Imperio del Brasil, hacia tiempo que estaba preocupado por que el gobierno de Rosas se había convertido en un escollo insalvable para sus ambiciones expansionistas, de modo tal que ordenó a su hábil diplomacia que encontrase la forma de derrocar al Ilustre Restaurador de las Leyes y el Orden.
En esto los brasileños coincidieron con los intereses económicos y geopolíticos de los ingleses, los cuales no cejaban en su intento por imponer la libre navegación de nuestros ríos interiores y el sistema de librecambio.
Para tales fines, los imperiales comprendieron que debían ganarse el apoyo de los enemigos internos de Rosas. Su presa mas codiciada fue el general Justo José de Urquiza, a la sazón gobernador de la provincia de Entre Ríos y a cargo del ejercito mas poderoso que disponía la Confederación Argentina.
Con ese afán ya en 1850 habían tentado al caudillo entrerriano solicitándole su neutralidad ante una eventual invasión al territorio argentino; oportunidad en la cual Urquiza supo contestar que no podía tomar tal actitud sin traicionar a su Patria.
Sin embargo, poco tiempo después, su forma de ver las cosas cambiaria. Razones de peso -o mejor dicho de pesos- influirían en ello. Y es que don Juan Manuel había resuelto poner fin al comercio espurio que había enriquecido al entrerriano.
Como bien lo explica el historiador José María Rosa, la política económica proteccionista que impulsó don Juan Manuel -instrumentalizada principalmente con la Ley de Aduana-, si bien protegió y dio un gran impulso a la actividad industrial en las provincias del interior –desencadenando así las agresiones anglofrancesas que culminaron en la Vuelta de Obligado-, sin embargo se convirtió en una molestia para los negocios personales de Urquiza.
Y aunque todos los gobernadores conservaron el derecho de adoptar las medidas económicas que deseen para sus provincias, siempre y cuando no perjudicaran a la Confederación; además de tener sus propias aduanas interiores y exteriores, sin que Buenos Aires obtuviera ninguna renta que les correspondieran a ellas; el caso es que Urquiza fue mas allá, en pos de su interés personal, abasteciendo a Montevideo, plaza enemiga sitiada por la Confederación, así como traficando oro y transgrediendo la ley de aduana en detrimento del bien común de los argentinos.
Su mismo secretario personal, Nicanor Molina reconoció que “Al pronunciamiento se fue porque Rosas no permitía el comercio del oro por Entre Ríos”. Claro que Urquiza debió encubrir esas motivaciones y alegó que se pronunciaba en contra de Rosas para dar al país una Constitución y terminar con la tiranía. Cuestiones que nunca antes le habían interesado y que tampoco podían justificar que un general de la Nación se una a los enemigos de la Patria con el objeto derrocar un gobierno e imponer otro ajeno a los intereses nacionales.
Así fue que, con ese pecado original –crimen de lesa patria-, se llegó al oprobioso 3 de febrero de 1852 y a la derrota inevitable de la Confederación Argentina frente a fuerzas mucho más poderosas. Fuerzas que dicho sea de paso habían sido financiadas por el enemigo extranjero poniéndose el patrimonio nacional como garantía del pago por dicha ayuda.
La ola de crímenes que se desató inmediatamente después de esta batalla fue otro baldón en dicho proceso, y fue un ejemplo más del proceder consuetudinario de unitarios y liberales en nuestra Patria. Más de 600 asesinatos en la ciudad de Buenos Aires, acompañados de toda clase de vejámenes a la población civil. Miles de ejecuciones en la campaña; toda una división del ejercito federal –la división Aquino- pasada por las armas; el coronel Chilavert y cientos de los héroes que lucharon en la Vuelta de Obligado asesinados cruelmente por los vencedores de Caseros.
El proceder de estos “iluminados”, que decían luchar contra la tiranía y el terror, y que prometían traernos los beneficios de la civilización; así como todo lo que vino después de Caseros, justificaría aun más todo lo hecho por don Juan Manuel de Rosas.
Las consecuencias de tal ignominia serian tristes, gravísimas y perdurables.
Por lo pronto, con la batalla de Caseros, Brasil salvó su destino y lavó sus afrentas. El hecho de que si bien la misma tuvo lugar el día 3 de febrero y que sus tropas esperaran hasta el día 20 de ese mes –aniversario de nuestra victoria en Ituzaingo- para recién entrar desfilando victoriosas en Bs As., lo dice todo.
Pero lo más grave fue que para la Nación Argentina Caseros vino a ser el comienzo de su declive nacional. Este hecho significó la interrupción de aquella empresa común iniciada en 1550 con la fundación de la ciudad de Santiago del Estero; determinó la ruptura de nuestra tradición histórica y el aborto de nuestro destino de grandeza.
A partir de entonces se comenzó a inventar un nuevo país, una antiargentina, de espaldas a la Argentina real y en contra de su verdadero Ser nacional.
El país que nació de aquel oprobio se edificaría conforme a los dictados de la masonería internacional y respondería a los intereses del imperialismo anglosajón.
El Estado que se organizará será la base del actual sistema de dominación que asegura el gobierno de los peores y la sumisión de nuestra Patria al capital financiero internacional.
El modelo económico a implantarse de aquí en más se encargará de transferir nuestras riquezas al extranjero; y nuestra cultura hispano católica y criolla sufrirá el embate de la cosmovisión materialista, laicista y liberal que transmiten las logias masónicas.
Incluso el repudio a lo autóctono llegó a tal punto que se intentó implementar un verdadero genocidio con nuestro pueblo criollo a los efectos de reemplazarlo por una inmigración anglosajona y protestante que gracias a Dios no arribó a estas tierras. De todos modos, aquellas matanzas sistemáticas de gauchos habrían de afectar la sicología del arquetipo del hombre argentino, contribuyendo a la perdida de nuestro antiguo espíritu heroico y digno.
Ese espíritu fundacional perdido -pero materialmente vivo-, justamente es lo que los nacionalistas debemos recuperar para que volvamos a tener una Nación grande, fuerte e independiente, como la de los tiempos de don Juan Manuel; y para que los felones de hoy –del mismo linaje de los de Caseros- tengan su merecido.

Edgardo Atilio Moreno

sábado, 15 de enero de 2011

COMUNISMO:GENOCIDIO Y DESASTRE ECONÓMICO


Luego de finalizada la segunda guerra mundial, la imposición de una visión histórica unívoca trajo consigo disimular y/o ocultar los crímenes del comunismo en todas sus versiones posibles (marxismo-leninismo, socialismo, izquierda, etc). La cifra es escalofriante, y ascendería a 105.368.000 millones de muertos. Es por demás llamativo que se permita el uso de su simbología y denominación en todo el mundo con el espanto que representa. A continuación las cifras por país, el tipo de régimen y/o gobierno vigente y período que comprendió:

Afganistán (1978 a 1989): 225.000 -- Invasión y ocupación Soviética;

Albania (1944 a 1989): 100.000 -- Invasión, ocupación Soviética e instalación de un régimen títere comunista;

Alemania Oriental (1946 a 1989): 70.000 -- Régimen comunista títere de la Unión Soviética;

Angola (1975 a 1989): 120.000 -- Guerra civil, el régimen comunista apoyado por la Unión Soviética con tropas de Cuba;

Bulgaria (1944 a 1989): 220.000 -- Invasión, ocupación Soviética e instalación de un régimen títere comunista;

Camboya (1975 a 1979): 2.000.000 -- Régimen comunista de los Khmer Rouge - Jemeres Rojos – (1979 a 1989): 200.000 -- Régimen comunista de Heng Samrin;

Checoslovaquia (1948 a 1968): 65.000 -- Régimen comunista. En 1968 fue la Primavera de Praga, donde los soviéticos invadieron para apoyar el gobierno títere. Cuba fue uno de los pocos países que favoreció dicha invasión;

China (1949 a 1989): 35.000.000 -- Régimen comunista de Mao Tse-Tung (Mao Zedong 1976). Después se siguió asesinando como la masacre de la Plaza de Tiananmen (1989). Aun el régimen comunista continúa asesinando aunque en menor escala que Mao;

Corea del Norte (1948 a 1989): 1.600.000 -- Régimen comunista (sigue vigente);

Cuba (1959 al 2000): 70.000 --Régimen comunista de Fidel Castro. Desde el año 2000 siguen muriendo presos por motivos políticos en las prisiones, desaparecidos, asesinados, etc., aunque en menor escala. Hasta el año 1987 fue régimen títere de la desaparecida Unión Soviética;

Etiopia (1974 a 1989): 700.000 -- Régimen comunista;

Hungría (1948 a 1989): 27.000 -- Régimen comunista títere de la Unión Soviética;

Laos (1975 a 1989): 55.000 -- Régimen comunista. Después de 1987 continuaron los asesinatos y desaparecidos;

Mongolia (1926 a 1989): 90.000 -- Régimen comunista;

Mozambique (1975 a 1989): 195.000 -- Régimen comunista;

Nicaragua (1979 a 1987): 5.000 -- Régimen Sandinista (comunista). Aquí se incluye la masacre a los indios Misquitos;

Polonia (1948 a 1989): 25.000 -- Régimen comunista;

Rumania (1948 a 1989): 430.000 -- Régimen comunista;

Unión Soviética (1917 a 1991): 62.000.000 -- Donde se inició todo el genocidio por parte de los comunistas;

Vietnam del norte (1945 a 1989): 1.600.000 -- Régimen comunista;

Yemen del Sur (1967 a 1990): 1.000 -- Régimen comunista;

Yugoslavia (1944 a 1989): 1.070.000 -- Régimen comunista. (FUENTE: http://www.aguadadepasajeros.bravepages.com/estadisticas/victimas_del_comunismo.htm).

Tengamos en cuenta que si bien en gran parte de Hispanoamérica, gracias a Dios, no hubo regímenes políticos como los antes señalados, si hubo guerrillas y organizaciones armadas terroristas que jugaron al extremo con la provocación para luego victimizarse cuando era legítimamente reprimidas (como siempre lo hacen). Estos insurrectos recibieron apoyo de Cuba: Fidel Castro reconoció oficialmente su papel de promotor de la subversión en América latina, durante la década del 60 y del 70, cuando Cuba intentó crear un Vietnam gigante a lo largo de toda la región. Así se expresó el presidente caribeño ante unos 400 economistas reunidos esta semana (noviembre de 2008) en La Habana, en ocasión del foro organizado por la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe, que concluyó ayer. Castro reivindicó esas acciones de su gobierno en todo Latinoamérica, menos en México, y culpó a la ex Unión Soviética por la falta de éxito”.

(FUENTE: http://www.cheguevara.com.ar/20081103734/la-guerrilla-en-america-latina.html).

El régimen castrista ha caído en la actualidad, puesto que el resquebrajamiento de ese sistema absurdo ya es evidente e inocultable hasta para los hermanos Castro; ese colapso está implícitamente reconocido en las reformas que está llevando a cabo Raúl Castro, cuyo papel en la historia moderna de Cuba podrá ser apreciada en el futuro, asemejándose quizás al rol que cumplió Mijail Gorbachov en la URSS, Deng Xiaoping en la China posterior a Mao Tse Tung o a un hábil taxidermista de un régimen muerto, pero que se quiere mantener en pie a todo trance para no perder el poder cincuentenario que no lograron sus émulos en otras partes del mundo como Duvalier, padre e hijo, en Haití o Ferdinand Marcos en Filipinas.

También se oculta el desastre económico que impera en los países con régimen comunista, que si bien, en otros países denominados “capitalistas” también se aprecian serias falencias en ese campo (ej: Haití), lo llamativo es que cuando aplican su doctrina el descalabro es igual o peor aun que los ya existentes. Combinación macabra, muerte y miseria, lo demuestra la sentencia que condenó a la pena capital al entonces presidente de Rumania Nicolae Ceaucescu y su mujer, Elena, vicepresidenta del Gobierno y presidenta de la Comisión de Control del partido, por delitos de genocidio, demolición del Estado y acciones armadas contra el Estado y el pueblo, destrucción de bienes materiales y espirituales, destrucción de la economía nacional y evasión de mil millones de dólares hacia bancos extranjeros. En la “Segunda Republica Española” (14/04/1931—1/04/1939), durante su vigencia se gastaron 704 toneladas de oro (de las 707 que se encontraban en el Banco de España, ubicando a ese país en el cuarto mas rico del mundo detrás de la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Francia y el Banco de Inglaterra) para comprar a su principal aliado, URSS, armamento y vituallas para hacer frente a la guerra civil. Es fácil advertir el desastre financiero que implicó para España; a la facción soviética que gobernó a la Madre Patria no le importó destruir a su propio país para satisfacer sus caprichos ideológicos, como si hubiera sido poco haberla convertido también en un país donde pululaban impunemente agentes soviéticos, como fue el asesinato del dirigente del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) Andreu Nin.

Las nefastas consecuencias económicas de esta ideología también se aprecian en aquellas organizaciones donde sus dirigentes son comunistas o afines al mismo, en el caso de los gremios, vemos a diario como llenan sus bocas de proclamas anti-imperialistas al realizar sus recurrentes huelgas-piquetes-sabotajes o de pretendidas buenas intenciones, que en el caso de gremios docentes, al realizar las acciones antedichas, no hacen otra cosa que afectar la educación de los futuros hombres y mujeres, favoreciendo los planes imperiales mas perversos y sofisticados, como ser el de dominar a una nación con la miseria y la ignorancia.

FOTO: Crimenes masivos comunistas en Estonia

http://ASISLUIS.BLOGSPOT.COM

miércoles, 5 de enero de 2011

¿VOCACION NACIONAL O VOCACIÓN PAGADORA?


Norberto Galasso, es uno de los intelectuales de la llamada izquierda nacional, que haciendo malabares dialécticos brindaron su apoyo a los sucesivos gobiernos Kirchneristas.

El fundamento teórico de dicha actitud se encuentra en una vieja y maquiavélica táctica que adoptaron algunos sectores marxistas leninistas cuando comprobaron que el amor a la Patria normalmente esta por encima de cualquier conciencia de clase. Dicha táctica –como se sabe- consiste en apoyar a los movimientos nacionales de los países coloniales o semicoloniales en sus luchas en contra del imperialismo y sus aliados locales, a los efectos de granjearse la simpatía y la confianza de los pueblos, de modo tal de poder instalar a la postre el paraíso igualitario que prometen y que en los hechos se traduce en un infierno colectivista.

El problema aquí es que Galasso le erró muy feo al vizcachazo y decidió acompañar a una fuerza política que bajo ningún aspecto puede decirse que sea un movimiento de carácter nacional (ni que decir nacionalista). Tanto es así esto que inclusive algunos de sus compañeros de ruta prefirieron -por ahora- quedarse en el molde antes de hacer el ridículo defendiendo a un gobierno que claramente se somete a los dictados del poder internacional del dinero, y sobretodo que no les otorga ninguna prebenda apetecible.

En efecto, Galasso se puso en la incomoda situación de apoyar a un gobierno que tiene el privilegio de ser el que mas pagó la deuda externa de los últimos tiempos, endeudándose mas aun de lo que estaba. Cuestión esta no menor ya que el tema de la deuda es clave a la hora de definir la fidelidad a los intereses nacionales.

En ese brete entonces, y como no puede ocultar que los abultados pagos a la banca usurera son una claudicación; ni tampoco puede presentar dichos pagos como si fueran una reedición de la batalla de Vuelta de Obligado -tal como lo hacen los kirchneristas mas obtusos-; nuestro intelectual de la izquierda nacional sostiene que hay que apoyar al kirchnerismo por que al menos por el momento no se cuenta con la fuerza suficiente como para desconocer aquella parte de deuda que sea ilegitima; y además, por que el país necesita de los créditos externos. Toda una teoría neodesarrollista.

De todos modos Galasso nos tranquiliza diciendo que llegada la ocasión este gobierno romperá con el capitalismo financiero internacional. Otra que la fe del carbonero.

¿Y por que esta tan seguro de ello este hombre? Pues bien por que según el, a pesar de que el gobierno no pueda romper por ahora con la dependencia -dada la debilidad en que se encuentra el campo popular-, sin embargo el kirchnerismo es un gobierno con “vocación nacional”, es decir que tiende o busca defender los intereses nacionales.

Para probarlo Galasso no tiene otro recurso que el de magnificar los pequeños actos o gestos que el gobierno presenta como reivindicaciones de soberanía pero que en realidad no son mas que retórica (como el supuesto desendeudamiento del país) o imposturas (como la reciente celebración del día de la soberanía); y afirmar que son “importantes medidas que expresan una vocación nacional”.

En realidad la vocación del gobierno es otra muy distinta. La propia presidente de la nación en su último viaje a Europa acaba de mostrarla patentemente. En efecto, la primera mandamás, lejos de decirle a la banca usurera cosas que antes no se escuchaban –como dijo Galasso-, acaba de dejar bien en claro que “la vocación de la argentina es pagar todas las deudas”. Cristina locuta, causa finita. Es decir ya nadie esta autorizado para desconocer que este gobierno tiene vocación pagadora, vocación entreguista y vendepatria, como corresponde a su naturaleza.

Con razón desde las mismas huestes de la izquierda nacional algunos se preguntan que hacer ahora con el libro que Galasso escribió denunciando que la deuda externa fue una estafa. No deberían estar tan sorprendidos o escandalizados.

Esto ya sucedió antes con el antiguo líder y maestro de la izquierda nacional, el colorado Abelardo Ramos, que se pasó con armas y bagajes -junto con un grupo de secuaces-, al gobierno ultraliberal de Carlos Menem. Defección que en su momento fue criticada por el mismísimo Galasso, a quien ahora lo vemos hacer prácticamente lo mismo.

Evidentemente este parece ser el destino de los nacionalistas de izquierda que sueñan con conducir los procesos de liberación nacional haciendo de furgón de cola de fuerzas políticas corrompidas y pseudonacionalistas.

No hay dudas que este acérrimo y falaz enemigo del verdadero nacionalismo, como es Norberto Galasso, que se pasó la vida acusándonos de oligarcas, conservadores, nazis, reaccionarios, clericales, y cuanto otro mote ridículo se le cruzó por su mente ideologizada; en vez de mirar la proverbial paja en el ojo ajeno debería sacarse la viga del suyo para poder contemplar la realidad tal cual es.

Edgardo Atilio Moreno



Foto:Galasso versear y pagar, kirchnerista de tomo y lomo

sábado, 25 de diciembre de 2010

¿DE QUE TENEMOS QUE ALEGRARNOS EN NAVIDAD?


Por PABLO MARINI

Muchos cristianos ya no tienen ni idea de lo que en realidad festejan el 24 de diciembre a la noche. El Acontecimiento más extraordinario de la Historia ha sido frecuentemente reducido a una excusa para la reunión familiar, comunicarse buenos deseos o hacerse mutuos regalos. Eso sin hablar del “merchandising” y el insufrible “cocacolero” Papá Noel.


Hace ya unos años se estrenó una “remake” de una película famosa de la década de los años ’40 que se llamaba “Milagro en la calle 34”. Tanto la primera como la versión más moderna de 1994 tuvieron mucho éxito. Además, sin demasiados ribetes cursis, apelaban a legítimos recursos sentimentales y alguna que otra lágrima se nos pudo haber escapado al verlas. Sin embargo… lo que a uno le llama la atención es la falsificación del espíritu navideño que uno puede comprobar en muchas de estas comedias familiares. ¿Cuál debería ser ese espíritu? Si hablamos del espíritu de algo, casi siempre nos queremos referir a lo esencial, al nudo de algo, lo más profundo. Algunos transforman esta fiesta en una especie de “jornada solidaria” por los que menos tienen. Y esto no estaría mal siempre y cuando tengamos claro el sentido profundo y último de esta fiesta cristiana.

¿Qué significa “Navidad”?
Uno de los signos más patentes de la deformación que está sufriendo la Navidad en nuestras sociedades secularizadas son las tarjetas que uno recibe. ¡Estoy harto de recibir palomitas de Picasso o las tarjetitas de UNICEF que, con sus dibujos estilo “naíf”, muestran niñitos jugando en un parque! De Cristo y el cristianismo…nada. Por su parte, con Papá Noel (cuya versión actual es un invento de la Coca-Cola en 1931) no nos va mucho mejor: “Santa Claus permite participar del ‘espíritu de la Navidad’ sin ponernos ante disyuntivas ético–religiosas ni, menos aún, hacernos entrar en contradicción con lo que somos o hacemos durante el resto del año.” (Rodríguez, 1997:118).

Y encima parece que en Navidad tenemos que estar alegres. ¿Alegres por qué, de qué? Y las respuestas podrían ser varias, pero ¿cuál tendría que ser el motivo real? ¿Porque se termina el año?, ¿porque es la hora del balance?, ¿porque nos vemos las caras con toda la familia, incluso después de haber cumplido con alguna ceremonia religiosa?, ¿por los regalos?, ¿por qué nos suscitamos mutuamente buenos sentimientos? Sabemos que el espíritu navideño no puede consistir ni en los regalos, ni en los adornos, ni en el árbol, ni siquiera en armar un pesebre. También sostenemos que la mayoría de la gente sabe que esos no deben ser los motivos de nuestra alegría, pero sabemos que la mayoría no sabe cuál es el motivo real. Alguien más avispado podrá llegar a decir: “Festejamos el nacimiento del Niño Dios y la llegada de la salvación al mundo”. El problema es que tengo toda la sensación de que muy pocos saben de qué nos viene a salvar. De hecho en la Universidad del Salvador hay alumnos que me preguntan: “¿Salvador de qué?”. En realidad muchos ni siquiera saben bien qué significa la palabra “Navidad”. Muy pocos sabrían contestar que “Navidad” significa en español “nacimiento de la vida” y que su declinación latina “nativitate” podría traducirse como “nacimiento de la vida para ti”. ¿De qué vida se habla aquí? De una nueva vida, de una promesa de salvación eterna, porque nuestra vida ahora sí, con Cristo, puede radicarse en el bien. Porque Jesús (que significa precisamente “Dios salva”) viene a salvarnos de una terrible situación de pecado, fruto de una misteriosa falta en el origen de los tiempos. Se trata de liberarnos de lo que los pensadores más lúcidos han caracterizado como la “condición humana”: una naturaleza herida y dañada en sus estructuras más íntimas, debilitada en su resistencia al mal. Es una impotencia objetiva, una incapacidad estructural, una esclavitud de la que el hombre no puede librarse por sí mismo, y, en consecuencia, no puede por sí mismo mantenerse en el bien sin caer tarde o temprano. A menos, claro, que… Dios venga a salvarnos. A menos que Dios nos capacite para el bien. Es lo que los teólogos han llamado con el nombre de gracia. Una fuerza sobrenatural que no es de este mundo y que nos capacita para el bien y para permanecer en él.
La verdadera alegría.

Así que éste es el verdadero motivo de nuestra alegría. Porque aquellos que nacimos enemigos de Dios, podemos volver a la amistad con él, porque los que estamos enfermos, podemos ser sanados, porque los que nacimos esclavos podemos ser liberados, porque los sometidos a la muerte, podemos resucitar con él. Por esto tenemos que estar alegres en Navidad. Porque Dios no nos ha abandonado a la muerte y a nuestras miserias. Porque Dios se ha metido en la historia humana de la manera más inaudita. Porque no es un cínico y frío observador. No somos parte de un experimento cósmico, pequeñas hormiguitas controladas por una prescindente e inhumana divinidad. Al contrario, el cristianismo es la más brutal confirmación del amor de Dios por su creatura humana. Esto debe ser el motivo de nuestra alegría más auténtica y profunda.

Cómo Hollywood falsifica las cosas.

¿Y la nueva versión de “Milagro en la calle 34” qué tiene que ver con todo esto? Todo y nada. Todo porque pretende hablar del “espíritu navideño” y nada porque no tiene nada que ver con lo que acabamos de reflexionar. Empezando por la absoluta falta de mención a Cristo y lo cristiano (solo unas vagas y confusas referencias a “la Iglesia”) y terminando con el diálogo más importante entre Papá Noel y uno de los protagonistas principales, la señora Walker, que culmina en esta frase totalmente contraria al verdadero espíritu navideño. Hablando de sí mismo “Santa Claus” le dice: “Soy un símbolo de la capacidad humana para suprimir el egoísmo y las tendencias hostiles que controlan la mayor parte de nuestras vidas”. Nada más equivocado. No hay tal capacidad humana. No hay tal capacidad para salvarnos de nosotros mismos. Si el Evangelio quiere decir “Buena Noticia”, “Buena Nueva”, es porque previamente hay una Mala Noticia. Y esta es la de que el hombre no puede salvarse de su condición humana y de su miseria por sí mismo. Todos los totalitarismos y naturalismos lo han intentado y han fracasado miserablemente. La reacción del hombre autosuficiente de hoy frente al auténtico espíritu cristiano de la Navidad se parece a la de un joven atlético de 20 años al que se le dijera: “¡Te regalamos un transplante de corazón! Pero tenés que hacértelo ahora”. Su mirada, mezcla de asombro y terror, nos hablaría de su total rechazo. El hombre moderno se cree capaz de sanarse o sencillamente se considera sano. “Ningún Niño Dios tiene que venir a curarme de nada. En todo caso para eso tengo al psicoanálisis o a la new age”. Por eso, quizás, por haber olvidado o ignorado el verdadero sentido de esta fiesta, muchos se sorprenden a sí mismos hallándose tristes en Navidad. Y no entienden lo que les pasa.


Revista “Tigris”,

lunes, 6 de diciembre de 2010

DECIAMOS AYER


Fuerza Patriótica se complace en exhumar este valioso documento histórico suscripto por nuestro camarada, el notable economista Dr Walter Beveraggi Allende; quien en apretada síntesis dejó asentada la posición del nacionalismo ante la desastrosa política económica del ex presidente Raúl Alfonsin. Los conceptos allí vertidos - a pesar del tiempo transcurrido- conservan su plena vigencia.

¿Será mentiroso el Presidente?

Declaración Pública

S.M. de Tucuman, 20 de febrero de 1987

Mentiroso Presidente Alfonsin

El 13 de febrero último el Dr. Alfonsin acusó a los críticos de su gobierno de realizar una oposición “banal y trivial”, así como de no ofrecer propuestas o soluciones alternativas.

Una vez más, el presidente miente sin ningún recato. Por que ha recibido serias y reiteradas propuestas destinadas a modificar la ruin política económica que viene aplicando desde que asumiera el cargo.

Yo le he señalado, por ejemplo, desde mi cátedra de Economía de la Universidad de Buenos Aires, la necesidad y posibilidad de implantar una POLITICA MONETARIA de CREDITO BANCARIO “ABUNDANTE Y BARATO”, con destino productivo, con la cual podría reactivarse de inmediato nuestra maltrecha producción, sin necesidad de prestamos o inversiones extranjeras de ninguna naturaleza.

También miente el Secretario de Hacienda, Mario Brodersohn, cuando sostiene que “si la Argentina no obtiene el préstamo de 2.150 millones de dólares de la Banca Internacional no se lograra el crecimiento de la economía del 4% (La Gaceta, S.M. de Tucumán, 21/2/87, pag 1)

Es absolutamente falso que nuestra recuperación económica dependa de la afluencia de capital o prestamos extranjeros y ni siquiera que dicha reactivación estaría subordinada al consentimiento de reales o presuntos acreedores extranjeros y al beneplácito del Fondo Monetario Internacional.

Todo esto lo he explicado y demostrado en documentación que le he remitido al Presidente desde antes de asumir al cargo, incluyendo mi libro, “Teoría Cualitativa de la Moneda”.

Y si no me ha prestado atención o brindado la oportunidad de demostrar tales circunstancias públicamente, ello no se ha debido a la falta de consistencia de mis propuestas o de nivel técnico para expresarme, sino a la sencilla razón de que el presidente Alfonsin, su Secretario de Hacienda, Mario Brodersohn, su principal lenguaraz, el Dip. Cesar Jaroslavsky, y todo el elenco de colaboradores que lo acompaña, esta absolutamente subordinado al PODER SIONISTA, manejado mundialmente desde Wall Street, con David Rockefeller y su sequito de banqueros internacionales a la cabeza.

Esto no es ningún exabrupto; lo he expresado ya públicamente en muchas oportunidades y ratificado en octubre ppdo., al querellar por calumnias e injurias ante la Justicia Nacional a la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas de la Argentina), máxima autoridad sionista que opera en nuestro país, señalando que este segmento de la satrapía mundial aludida pretende seguir calumniándome de “antijudio y antisemita”, para seguir eludiendo la consideración de las gravísimas imputaciones que vengo formulando contra el aparato económico-financiero que ella representa y en razón de la despiadada agresión que este viene perpetrando contra nuestra Patria, gracias a la complicidad que le brindan colaboradores locales como el Presidente Alfonsin o como Martinez de Hoz y su escolta militar del “Proceso de Reorganización Nacional”.

Fecho esta declaración publica el 20 de febrero de 1987, aniversario de la gloriosa batalla de Salta, y aprovecho con tal motivo a convocar a mis compatriotas para asumir de una vez por todas la vigorosa defensa de la Nación, contra toda la cáfila de traficantes y traidores que la mantienen conculcada, pues no se trata ya de respetar falsas instituciones democráticas, sino de restaurar por los medios que sean, los derechos del pueblo argentino a la subsistencia física, al trabajo honrado y a la MORAL CRISTIANA, que constituye nuestro acervo espiritual tradicional.

¡DIOS Y PATRIA…O MUERTE!

Walter Beveraggi Allende

Publicado en Patria Argentina, Nº 5, Marzo de 1987

Foto: Un economista a mi derecha por el amor de Dios