A 200 años de la Revolución de Mayo tenemos la obligación de ser realistas y decir la verdad:
Somos una Argentina derrotada, sometida a los centros del Poder Mundial y a la tiranía de gobernantes corruptos.
Somos un país sin futuro, inviable y empobrecido.
La inmensa mayoría del pueblo vive a duras penas, o directamente se encuentra sumida en la miseria; mientras una oligarquía de políticos vendepatrias se enriquece y goza de todo tipo de privilegios e impunidades.
Nos han robado nuestros recursos naturales, han destruido todo el aparato productivo nacional, y nos han atados a una deuda externa, impagable, fraudulenta e ilegitima.
Han degradado el sistema educativo con la indisciplina y el marxismo cultural.
Nos han sumido en la anarquía y en la inseguridad.
Nos han acostumbrado a la corrupción, a la pornografía y a la droga.
Ahora nos quieren imponer el aborto y el “matrimonio” entre homosexuales.
Ya hemos tocado fondo.
Queremos una Argentina Grande, Justa y Soberana.
Queremos recuperar nuestra independencia y el control de nuestro patrimonio.
Queremos romper con la usura del capital financiero y poner a nuestro país a producir.
Queremos que nuestro pueblo viva con dignidad, con trabajo para todos, con orden y justicia.
Queremos que se respeten nuestros valores tradicionales, que los hogares y las juventudes se preserven de la putrefacción y de la inmoralidad.
Queremos una clase dirigente auténticamente representativa, patriota y al servicio del Bien Común.
Estamos hartos del verso, de la mentira, de la manipulación, del clientelismo, y de la partidocracia.
Se han probado soluciones de todos los colores. Es hora de probar con el nacionalismo. Solo el nacionalismo salvará a la Patria.
Con importante concurrencia se realizó una conferencia sobre el Restaurador de las Leyes Brigadier Gral. Don Juan Manuel de Rosas, al cumplirse un año mas de su natalicio. La misma tuvo lugar en el Museo Histórico Provincial de Santiago auspiciada por el Centro de Estudios Históricos Julio Irasusta y el Partido Fuerza Patriótica, estuvo a cargo de Luis Alen Lascano.Subimos algunas imagenes de la misma y la crónica siguiente:
"El pasado 30 de marzo se celebró un aniversario más delnatalicio del Brigadier general don Juan Manuel de Rosas. En su homenaje, Fuerza Patriótica, conjuntamente con el Instituto de Estudios Históricos “Julio Irazusta”, organizaron una conferencia que estuvo a cargo del notable historiador revisionista don Luís Alen Lascano. La misma se llevo a cabo exitosamente en el patio del museo histórico provincial. El conferencista hizo un repaso de la vida y obra delilustre Restaurador de las Leyes y el Orden que fue seguida atentamente por el público asistente. Al final de la misma se formularon numerosas y muy oportunas preguntas, las que revelaron un interesante nivel cultural en los concurrentes y dieron pie al expositor para terminar de refutar las infamias que en contra de don Juan Manuel se siguen lanzando desde las filas de la anti-patria. El acto termino con un vibrante ¡Viva don Juan Manuel de Rosas! lanzado por un viejo ex-aliancista que emocionado siguió la conferencia sentado en la primera fila. Su consigna –como era de esperar-halló respuesta en las gargantas de los jóvenes de Fuerza Patriotica que vivaron enérgicamente al Restaurador. Lamentablemente tenemos que consignar que, a pesar de que el profesor Luís Alen Lascano es una figura relevante de la cultura provincial y nacional (único historiador santiagueño miembro de la Academia Nacional de Historia); sin embargo la prensa -como siempre ocurre con las actividades que organizan los nacionalistas-se negó a publicar cualquier información referida al tema. Es mas, en uno de los diarios de mayor tirada de la provincia se informo confidencialmente a los organizadores que “hay orden de arriba de no publicar nada referido a Fuerza Patriótica o los nacionalistas”. Por supuesto que estos gajes del oficio -que todos los camaradas en el país conocen perfectamente- no harán de modo alguno que el nacionalismo en Santiago del Estero abandone ni siquiera un instante el combate que emprendió por Dios y la Patria."
PARTIDO FUERZA PATRIOTICA de SANTIAGO DEL ESTERO y el INSTITUTO DE ESTUDIOS HISTORICOS “JULIO IRAZUSTA”,
al cumplirse un nuevo aniversario del natalicio del Brigadier General don JUAN MANUEL DE ROSAS,invitan a la conferencia magistral en su memoria a cargo de LUIS ALEN LASCANO.
Martes 30 de marzo- 19,30 hs
Museo Histórico Provincial (Urquiza 354, Sgo del Estero)
El día viernes 27 de Noviembre, invitado por el partido FUERZA PATRIOTICA, el tte.cnel. SANTIAGO ROQUE ALONSO dio una conferencia sobre el tema: “Crisis Económica Global, Gobierno Mundial y realidad Argentina”.
La misma se realizó en los Salones del Hotel Savoy de la ciudad de Santiago del Estero; ante una importante concurrencia de público, identificado en general con el pensamiento nacionalista.
Los organizadores agradecen a todos aquellos –que de una forma u otra- colaboraron para que este evento pueda realizarse en un marco adecuado y de concordia.
Actos como este no solo sirven para esclarecer a todos los compatriotas empeñados en recuperar nuestra Argentina, sino que cimientan con hechos la tan anhelada unidad del nacionalismo, ello mas allá de los diferentes matices e intereses –aun los legítimos-que puedan existir.
El sábado 26 de septiembre, el escritor y dirigente nacionalista Guillermo Rojas brindó una charla en el local de la Cámara de Comercio e Industria de la ciudad de Santiago del Estero.
La conferencia, organizada por el partido Fuerza Patriótica, tuvo como tema “El sistema de dominación mundial: enemigo mortal de la Argentina”.
La cuestión fue abordada con el clásico enfoque doctrinal del nacionalismo argentino, matizada con apreciaciones de sano realismo político referidas a la actual coyuntura que vive el país.
Luego de la brillante disertación del camarada Rojas se abrió un espacio para el debate entre los presentes.
El intercambio de opiniones fue fecundo y por momentos acalorado –como suelen ser todos los debates entre los nacionalistas-, sin embargo las disidencias en lo accesorio y prudencial no rompieron el clima de unidad que últimamente se nota en el nacionalismo santiagueño.
Cabe resaltar que en esta oportunidad fue muy gratificante ver entre la concurrencia a aquellos viejos camaradas que, a pesar de todas las seducciones del mundo moderno, continúan “firmes en la brecha”, con los mismos ideales de siempre, acompañando a las nuevas generaciones de jóvenes nacionalistas y alentándolos a la lucha por Dios y la Patria.
Actos como este le este demuestran a los agentes del mundialismo, de la entrega, la disolución y el sometimiento; que el nacionalismo no se rinde, que el nacionalismo resiste y avanza.
En ese sentido Fuerza Patriótica hace su pequeño aporte, conservando inmutables sus ideales fundacionales y su estilo militante y frontal; con la esperanza intacta de que nuestra Argentina recupere algún día el señorío sobre lo suyo, y de que los argentinos podamos vivir al fin en una republica orgánica que asegure el pan, la justicia y la dignidad para todos.
“En materia de revoluciones somos partidarios de las revoluciones verdaderas; pero si se trata de elecciones queremos elecciones limpias” Julio Irazusta
La conducción del partido Fuerza Patriótica hace público este documento a los efectos de responder a las objeciones planteadas a su inserción en el sistema democrático; dejando sentada de paso su postura doctrinal al respecto.
En primer lugar aclaramos que nuestra intención no es polemizar con aquellos nacionalistas que se oponen a la formación de partidos políticos, argumentando que hacerlo implica aceptar el principio herético de la Soberanía Popular así como convalidar perversas practicas regiminosas. Sabemos que muchos de estos camaradas hicieron -y hacen- mucho por el restauración de la Patria en Cristo. También sabemos que otros solo balbucean los argumentos de los primeros para justificar su indolente inacción o su culposa ineficacia.
Lo que pretende Fuerza Patriótica aquí, es sencillamente dar un testimonio de su compromiso con la Verdad y el Bien Común; explicando las razones que la obligan a adoptar una estrategia de lucha que incluye una praxis electoral y democrática.
Para evitar equívocos en esta cuestión, creemos necesario precisar que el termino democracia, así a secas, sin adjetivación alguna, no es una forma de gobierno que pueda ser considerada intrínsecamente perversa; siempre que con ella se pretenda servir al Bien Común y se respete el orden natural querido por Dios. Y aunque ciertamente en los hechos esto no sucede; sin embargo no podemos soslayar que, al menos teóricamente, la democracia puede ser considerada como una forma legitima mas de gobierno.
De ahí entonces que para entender nuestra posición debamos distinguir sobre el tipo de democracia de la cual hablamos; si hablamos de ella en su acepción clásica o si hablamos de ella en su configuración moderna.
En su primera acepción, se entiende por democracia simplemente a una forma de gobierno en la cual el pueblo participa en forma orgánica en la elección de sus gobernantes y en el dictado de la ley. Este régimen en la medida que se practique conforme al derecho natural, no tiene nada de condenable y en ese sentido nuestro partido puede ser considerado democrático.
Precisamente, el Papa León XIII decía, “los que han de gobernar el Estado pueden ser elegidos en determinados casos por la voluntad y el juicio de la multitud, sin que la doctrina católica se oponga o contradiga esta elección” agregando que “ tal elección no delega el poder sino que simplemente designa”. Ahora bien, la democracia moderna, liberal o marxista, fundada en el falso dogma de la Soberanía Popular, es decir en el principio según el cual la Soberanía proviene del Pueblo y no de Dios; y por ende este puede subvertir el orden natural; es una forma de gobierno impura condenada por el magisterio de la Iglesia.
En consecuencia Fuerza Patriotica no reconoce legitimidad a este sistema y se propone su modificación por las vías legales que correspondan. Queda en claro entonces que Fuerza Patriótica es un partido que hace expresa aceptación de los principios de la doctrina católica tradicional; y que al insertarse en el sistema democrático liberal lo hace no para convalidarlo sino con el objeto de modificarlo y sustituirlo por una democracia orgánica, en la cual la participación política se de principalmente a través de los cuerpos intermedios y en la que la autoridad reconozca los derechos de Dios. Por ello podemos decir que nuestra aceptación de la democracia se limita solo a su acepción clásica y no a la moderna y que nos avenimos a la participación en las contiendas electorales solo para no descartar ningún medio de lucha en pos de nuestros objetivos.
Dicho esto, consideramos que nadie puede poner en tela de juicio nuestro repudio a los principios de la democracia liberal que atentan contra el orden natural y la ley divina; así como a los mecanismos y practicas perversas del Régimen partidocratico.
Proclamamos pues solemnemente que el Poder viene de Dios y no del pueblo; el cual solo puede participar en la designación de los gobernantes sin que ello implique arrogarse ser la fuente de la soberanía de tal modo de subvertir el orden natural querido por el Creador.
Nos proponemos reformar la Constitución Nacional, por las vías que ella prevé, a los efectos de borrar de ella todo vestigio de liberalismo y marxismo y así poder instaurar en nuestra Patria una democracia orgánica y respetuosa del derecho natural. En este afán de restaurar un orden social cristiano no vemos otro remedio, en esta coyuntura histórica, que respetar las normas y leyes vigentes que nos obligan a constituirnos en partido político y concurrir a elecciones. Llamamos a esto, sin temor a equivocarnos, realismo y prudencia política.
Por otro lado estamos también convencidos que en el orden prudencial obramos conforme al magisterio tradicional de la Iglesia. No hacemos mas que tener en cuenta lo que Pio XII dijo en su discurso de Navidad del año 44: "¿Es de extrañar que la tendencia democrática se apodere de los pueblos y obtenga por todas partes la aprobación y el consentimiento de quienes aspiran a colaborar con mayor eficacia en los destinos de los individuos y de la sociedad? Casi no es necesario recordar que, según las enseñanzas de la Iglesia 'no está prohibido en sí mismo preferir para el Estado una forma de gobierno moderada de carácter popular, salva siempre la doctrina católica acerca del origen y ejercicio del poder público".
Nuestra postura, como se ve, es coherente tanto en el orden de los principios, al sostener la Soberanía de Nuestro Señor en contra del dogma rousseauniano; como en el prudencial, al consentir actuar dentro de un sistema democrático dejando a salvo la doctrina enseñada por el Magisterio tradicional de la Iglesia.
Los hombres de Fuerza Patriótica queremos hacer política católica y nacionalista. Buscamos el Reinado Social de Jesucristo y el Bien Común integro, es decir aquel que tiene presente a la salvación de las almas. Pretendemos así mismo defender los intereses de nuestra Nación, su identidad y la justicia social. Para ello propugnamos un sistema de participación y de representatividad orgánica que ponga al Estado al servicio de la Nación.
Aceptamos participar en las contiendas electorales, no por que tengamos animo electoralista, sino por que si bien esta no es la única forma de hacer política, si es en cambio la única forma legal de llegar al Poder y no se puede alcanzar el fin de la política, es decir el Bien Común completo, sin detentarlo.
Sabemos que existen otras formas de ejercer poder o de hacer política y no las desdeñamos, pues todo aporta a la causa que defendemos, pero sin poner el Estado al servicio de la Nación no podemos hacer la revolución que anunciamos, por ende nos vemos obligados a no descartar los medios electorales.
Por otro lado queremos resaltar que cuando Fuerza Patriótica concurre a las urnas no lo hace callando parte de su programa, ni con espíritu quebrado, ni sometida ni dócilmente; concurre combativamente dar a conocer las propuestas del nacionalismo y a expresar su repudio a la tiranía democrática. Se dirá que abstenerse de las contiendas electorales es una opción revolucionaria, sin embargo ya esta comprobado que ello en nada afecta a la perdurabilidad del Régimen. Ya la realidad nos demostró que a pesar de los altos porcentajes de abstención y de desinterés del electorado, los gobiernos inicuos se perpetúan en nuestra Patria.
Tal vez lo que podamos hacer, confrontando en el terreno del enemigo no sea mucho, pero tenemos la esperanza que así como Dios no priva de los frutos de su esfuerzos ni aun a los perversos, si dejamos todo en el patriada algo al menos podremos salvar, hasta tanto llegue la hora del triunfo definitivo, que será de Dios y no de nosotros. Consideramos que esto para nada es avalar la democracia liberal, al contrario es una clara declaración de guerra a ella que hace nuestra organización, la cual, si bien adoptó la forma de un partido político, tiene espíritu de cruzada y nuestros enemigos lo saben bien.
Por supuesto que sabemos que los partidos políticos son instrumentos creados para el ejercicio de la democracia liberal, sin embargo no dejan de ser instrumentos, y los instrumentos no son ni buenos ni malos en si, sino que dependen del uso que se les de; nosotros queremos usarlos para oponernos al sistema desde adentro y evitar males mayores. Fuerza Patriótica por ello nada tiene que ver con la partidocracia corrupta y entreguista, lejos estamos de ella, nuestro sitio esta afuera -como decía joseantonio- nos constituimos en partido sin fe y sin respeto por el sistema, para reemplazarlo, para desplazar del poder a una clase política corrupta, y así salvar a la Patria. De modo entonces que dicho todo esto (que entre otras cosas nos podría restar posibilidades en las contiendas electorales) jamás admitiremos que por haber constituido un partido político, se ponga en duda nuestra pertenencia a la Iglesia de Cristo, así como nuestra rectitud de intenciones y patriotismo. Santiago del Estero, 23 de Agosto del 2008 .
AFIRMAMOS: Que los intereses de la Nación Argentina están por encima de los intereses de los individuos y grupos que la conforman. Que la felicidad del pueblo solo se logra con la grandeza de la Nación. Que el logro del Bien Común y la defensa de los intereses nacionales son el motor de la vida política. Que el Estado es el órgano fundamental para procurar dichos objetivos. Que el primer objetivo es nacionalizar el Estado, pues el mismo se encuentra actualmente subordinado al Poder Internacional del Dinero y a diversos organismos supranacionales. Que la reconstrucción del Estado pasa por recuperar la capacidad de autodeterminación nacional, al mismo tiempo que por modificar el sistema de representación política, asegurando la participación de los cuerpos intermedios y el sano federalismo. Que es necesario construir una democracia orgánica, en la que el ciudadano participe en la vida politica desde los cuerpos intermedios, y no una democracia meramente adjetiva en la que el monopolio de la representatividad la tengan los partidos políticos y la participación solo ocurra el día de los comicios. Que la economía debe subordinarse a la política y por ende toda política económica debe contribuir a la grandeza de la Nación y al logro del Bien Común. Para ello reclamamos la aplicación practica de los principios de Justicia que enuncian las Encíclicas sociales de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. PROCLAMAMOS: la necesidad de la unión nacional, en pos de la empresa en común y en fidelidad a nuestro legado historico. Que la dimensión integral del hombre debe ser tenida en cuenta permanentemente al procurar el Bien Común, procurando crear las condiciones necesarias para que este alcance sus fines trascendentes. Es en la riqueza de nuestra tradición y de nuestra identidad cultural en donde encontramos el rumbo certero para la nación y para todos los argentinos.También, nuestro rechazo a los modelos culturales anticristianos que intentan imponer a escala universal los poderes mundiales vigente. Expresamente a toda propuesta que incite al hedonismo y al consumismo, al individualismo y a la perdida del espíritu solidario, a la masificacion y a la degradación personal o social. Con la fe puesta en Dios, fuente de toda razón y justicia, y el compromiso con los intereses permanentes de la patria y del pueblo argentino, establecemos los principios enunciados como marco irrenunciable de la acción política a desarrollar.