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miércoles, 20 de abril de 2011

Para recordar en estas Pascuas


"EL NACIONALISMO ES SERVICIO"


Estimados camaradas:

En la proximidad de celebrar la muerte y resurrección del único Rey de Reyes, que es Cristo, Hijo de Dios, Cordero de Salvación, y Sangre Divina derramada para el perdón de nuestros pecados; los invito a participar de los festejos de esta Semana Santa, y del Triduo Pascual; reflexionando sobre lo que Cristo es para mi y que quiere de mí.

Quiero contarles que recientemente estuve en un retiro ignaciano y recogí muchos frutos, pero lo mas sorprendente de todo fue que recordé que Dios nos habla a todos, pero de una manera particular. Es como una brisa suave que entra en tu corazón, que te toca y te dice: Yo no te deje, a pesar de que muchas veces nosotros lo dejamos a El; con nuestros pecados, nuestras miserias y con nuestros defectos espirituales; esos mismos que el Todopoderoso desea que carguemos en nuestra cruz.

Ahora bien, que es Cristo para mi? Un modelo a seguir? Una figura excepcional que dio hasta su propia vida por nosotros? Un hombre justo? O es algo mas?

He descubierto que Cristo es todo lo anterior pero mucho mas; es el mismo Dios que sirve y que nos llama a servir.

Entonces ese “servir”, ese apostolado que debemos cumplir en la Ley de Dios (no en la del individualismo con que el liberalismo hoy nos seduce; ni la del resentimiento con que el marxismo exhorta a las sociedades modernas) se nos debe clavar en nuestro corazón; de la misma manera que Cristo recibió esos clavos, mas allá del dolor terriblemente humano y de la paz divina que solo El posee, como un servicio para la mayor gloria de Dios.

Por lo tanto camaradas, “servir a Dios, a la Patria, y a la Familia, es la misión que debe repensar permanentemente todo autentico nacionalista; especialmente ahora, en esta Semana Santa. Debemos descubrir que el nacionalismo es “servir”, y que ese servicio para que de frutos debe ser hecho con verdadero amor a los preceptos de nuestra doctrina.

Hagamos entonces que el Nacionalismo no sea solo palabras, sino un servicio de amor y comprendamos que no podemos servir si entre nosotros aun hay diferencias, si hay divisiones que no deberían haber entre buenos cristianos. Por Dios y por la Patria debemos unirnos.

Humillémonos, seamos humildes, recordemos que para Dios el humilde, el insignificante, es el que mas vale y es el que vera la salvación.

Por ultimo, les deseo a todos que en esta Semana Santa, nos unamos en oraciones para que Dios nos libre de todas nuestras diferencias, para que sepamos seguirlo y servirlo, para el bien de nuestra nación y el futuro de nuestro pueblo.

FELICES PASCUAS!!

DIOS-PATRIA-HOGAR

Enrique F. Marañon

martes, 28 de septiembre de 2010

UNA ESTRATEGIA PARA EL NACIONALISMO

Por:Edgardo Atilio Moreno

Fuerza Patriótica es un pequeño partido municipal que adhiere expresamente a todos los postulados y objetivos del nacionalismo argentino. En reiteradas oportunidades su conducción proclamó la necesidad de nacionalizar el Estado –al servicio del Poder Mundial desde la derrota de Caseros-, romper con la Usura Internacional, e instaurar una Republica Orgánica.

Sin embargo, y a pesar de ello, de tanto en tanto sus militantes se tropiezan con personas que critican la metodología del partido político y se niegan a acompañar ese accionar argumentando estar en contra del Sistema.

Que no quieran integrarse a un partido nacionalista y prefieran realizar otra actividad para la cual tienen mayor vocación es totalmente entendible; pero que insinúen que Fuerza Patriótica convalida al Sistema es un sayo que a estos hombres no les cabe.

Un partido político no implica necesariamente el reconocimiento del Sistema o Régimen de dominación imperante, e inclusive puede ser una herramienta más para hacer la revolución que acabe con él. En ese sentido poco importa si ese cambio se hace desde dentro mismo del propio Sistema.

Por otro lado, el absoluto rechazo a constituir un partido político manifiesta en muchos casos un rechazo implícito, o al menos un desagrado visceral, por la política practica y concreta.

Esa actitud es una de las razones por las que el nacionalismo hasta el momento no pudo convertirse en una fuerza política gravitante en el país, y terminó por cederles todos los espacios a los enemigos de la Patria.

No hay dudas que hogaño la casi totalidad de los partidos sirven al Poder Mundial y a la subversión anticristiana; sin embargo no lo hacen por el solo hecho de ser partidos políticos, pues su carácter instrumental no los hace ser buenos o malos en si; sino por que están consubstanciados con la filosofía y la ideología del Sistema.

Y eh aquí la distinción fundamental. Justamente lo que hace de Fuerza Patriótica un partido anti-sistema es que tiene un discurso filosófico e ideológico antagónico al mismo. Es decir, encara la labor política con un enfoque antropológico y axiológico distinto al resto de los partidos; por ende su concepción de la sociedad, del estado, de la economía, de la justicia, etc. es diametralmente opuesta a la del Sistema.

Tener en cuenta esto es muy importante a la hora de determinar si un partido es nacionalista o no lo es.

Los nacionalistas que pretendan hacer política no pueden tener solo un discurso político-práctico, es decir sobre cuestiones coyunturales, como hacen los partidos del Sistema; deben además sostener en forma expresa un discurso filosófico e ideológico anclado en la sana doctrina y opuesto a los proyectos iluministas pergeñados por Poder Mundial.

Indudablemente que a un partido le incumbe mas que nada la elaboración de un programa político-practico, y si pone demasiado énfasis en lo filosófico e ideológico su discurso puede tornarse demasiado abstracto y difícil de comprender para el hombre común. Sin embargo, como al nacionalismo le interesa primordialmente cambiar el Sistema o Régimen de dominación, un partido nacionalista no puede soslayar estos aspectos pues inmediatamente dejaría de serlo y pasaría a ser un partido más del Régimen.

En este marco lo mas conveniente seria la conformación de un Movimiento, de carácter político y no meramente cultural, que difunda los principios doctrinales, defina una estrategia destinada a construir un poder nacional, y nuclee a los diversos instrumentos políticos –entre estos aquellos de carácter electoral- a los que les corresponde específicamente la elaboración de las propuestas practicas y concretas derivadas de los principios.

Fuerza Patriótica es conciente de las tremendas dificultades que entraña la lucha dentro del Sistema; pero también tiene en claro que es necesario pasar de un nacionalismo meramente doctrinario a un nacionalismo político, y de que no existe dogma alguno que vede la posibilidad de conformar un partido político; ello atento a que estamos en un terreno meramente prudencial.

Y quede en claro que no estamos afirmando aquí que la única opción sea la de conformar un partido político -muchos buenos camarada cumplen una labor inestimable desde la soledad o en otro tipo de organizaciones-, lo que queremos señalar es que no se puede, en nombre de la pureza doctrinal y la incontaminación, rechazar la posibilidad de tener un partido político leal a la Patria que sirva para conformar esa masa critica y ejemplar de ciudadanos que marquen el camino del resurgimiento de la nación argentina.

Por ello, si realmente queremos que el nacionalismo este presente en la arena política del país no podemos descartar la posibilidad de contar con una herramienta política que nos permita difundir nuestras propuestas de orden práctico, conquistar las voluntades, e influir en el rumbo de los acontecimientos; sobretodo cuando esa es la única forma legal admitida para llegar al poder, y en los hechos esta metodología al menos sirve para evitar el desaliento, la dispersión, y la inacción.

De lo contrario, es decir de persistir con los procedimientos anacrónicos, dogmáticos y sectarios que han llevado al nacionalismo al borde de la extinción, los argentinos habremos perdido definitivamente la oportunidad de volver a ser una Nación.

domingo, 6 de diciembre de 2009

LA BASE DE NUESTRO PROYECTO POLÍTICO


Decimos, a contrapelo de lo que afirma el individualismo liberal vigente, que la sociedad esta integrada por un conglomerado de entidades que se encuentran entre el individuo y el Estado. Lo sostenemos también en contra del totalitarismo colectivista del marxismo. Aunque el mismo este en gran medida desacreditado por sus fracasos, aun continúa perorando sobre cuestiones sociales (creadas por el capitalismo) que jamás pudo solucionar y que agudizó aun más.

Justamente son esas entidades, los cuerpos intermedios, las que determinan que la sociedad sea vista desde la realidad, dejándose de lado filtros ideológicos, una realidad orgánica. Por ello abogamos por un sistema orgánico para administrar el Estado

Podemos decir que los sistemas orgánicos se integran por la trabazón de personalidades individuales y colectivas con valor propio, con autonomía y autodisciplina y cuya organización natural legitima la autoridad y produce la representación que vivifica la República. Abarca todas las tendencias de estructuración de la vida del Estado a base de los organismos sociales, los mencionados cuerpos intermedios

Como en el cuerpo humano cada órgano cumple una función, igual ocurre en la sociedad. Esos cuerpos que determinan la organicidad social son de diferente naturaleza o sea existe una pluralidad de los mismos que realizan diferentes funciones. Profesionales (colegios médicos, de abogados de profesionales de diferentes ramas), Gremiales (de obreros de las diferentes ramos de la producción) de empresarios y comerciantes de distintos rubros, institucionales (Iglesia, FFAA, etc.).

Pero lo que nos detiene en este caso es el gobierno del municipio, primer escalón del gobierno del Estado. Bien decía José Antonio que nadie nace afiliado a un partido político, pero todos vivimos en un municipio determinado, todos pertenecemos igualmente a una familia y justamente ese municipio en lo que a población, a elemento humano se refiere, esta formado por la reunión de muchas familias en un entramado donde existen elemento territoriales, culturales, religiosos comunes, donde hay en principio desde relaciones amicales hasta intereses económicos comunes en el progreso de la comarca donde esas familias habitan.

De allí que el modo lógico y natural de conducir ese municipio sea mediante la participación de los integrantes de las familias organizados en base a la actividad que realizan normalmente por esa comunidad territorial que es la comuna o municipio (fomentistas, miembros de las uniones de comerciantes e industriales, de las uniones de familias así como de los colegios profesionales o uniones de artesano y obreros del lugar). Única manera de poder rescatar para ese municipio a los mejores de entre la dirigencia de cada actividad y de entre ellos al más aconsejado para que gobierne como intendente.

Juntamente con esto el municipio plantea el ideal federalista que nos es tan propio tanto por tradición hispánica como por la herencia de nuestros prohombres, La idea de descentralización y de subsidiariedad presente siempre en la Doctrina Social de la Iglesia, y al mismo tiempo la idea de participación y representatividad natural en base a los cuerpos sociales

Por ello si queremos plantear objetivos para el Nacionalismo, no podemos dejar de lado el municipio por que es el primer escalón de una lucha que va dirigida a ocupar espacios políticos desde lo menor a lo mayor. Allí será el primer lugar donde podamos captar gente para la formación de una masa crítica imprescindible para tener apoyo y poder propios. Será el lugar donde al mismo tiempo podamos probar la viabilidad y el acierto de nuestras ideas, donde demostremos en el terreno que podemos ser una opción de recambio a este sistema decadente, aun teniendo que gobernar en principio con las instituciones y las formas políticas demoliberales.

De esta manera, ganar un municipio reviste una importancia capital en el futuro político concreto del Nacionalismo. La manera en que se lo gobierne, formará conciencia en el pueblo para poder con posterioridad conducirlo a lo medular de nuestro proyecto mediante las reformas que se harán mas y mas necesarias para lograr establecer la republica organica

viernes, 4 de diciembre de 2009

IDENTIDAD DEL PROYECTO NACIONALISTA


Por: Jorge Ortiguera

Para entendernos mejor. Para que la gente se entere de lo que realmente sostenemos, para despejar dudas sobre nuestra ubicación e identidad frente al Sistema o Régimen de Dominación tenemos que aclarar y despejar dudas, ser precisos y concisos

De esta forma para no andar con vueltas diremos que podemos dividir nuestro discurso en tres apartados que denominaríamos filosófico, Político- ideológico y político-practico.

Para un partido del sistema sólo existe el discurso político-practico, los otros dos se dan por supuestos y son compartidos por todas las organizaciones políticas, sindicales, culturales, y no digamos ya por las instituciones públicas, que imponen los discursos filosófico y político- ideológico del sistema como evidencias no sujetas siquiera a discusión.

Los principios y la ideología antisistema

Nosotros, los Nacionalistas, en cuanto alternativa al sistema como tal y no a un determinada tendencia del mismo, no podemos mostrar sólo un programa (discurso político-practico) El motivo es que si agregamos al programa los considerandos ideológicos y filosóficos in extenso, el potencial adherente no lo va a entender, y si no disponemos de discurso propio en lo que hace a cosmovisión, dejamos ipso facto de ser nacionalistas y nos convertimos en piezas, insignificantes del dispositivo sistémico, seriamos un mero partiducho mas del Régimen.

Todos saben que es un texto programático o programa político coyuntural

Pero posiblemente no esté tan clara su distinción frente un nivel político- ideológico y, mucho menos, frente a un nivel filosófico.

Para aclararlo, nada mejor que un ejemplo. Los Nacionalistas, queremos promover una nueva sociedad y un nuevo tipo de hombre. Cuestionamos no sólo las políticas actuales, en términos de una eficacia de medios, sino los valores y fines últimos en que se fundamentan tales políticas. Nuestro modelo es por verdad y tradición el modelo del catolicismo. Y cuando un proyecto político esgrime un modelo antropológico, axiológico y existencial propio, resulta que va más allá, no sólo del programa (medidas políticas concretas), sino incluso de la ideología.

El marxismo es una ideología no un mero programa político, pero su modelo antropológico es idéntico al de la ideología liberal. Liberalismo y marxismo o comunismo son dos ideologías diferentes, pero fundadas en idénticos valores, lo que explica su alianza durante la Segunda Guerra..

Los tres Proyectos

Para mas ilustración podemos decir a grosso modo que hay tres grandes grupos de proyectos ideológicos

1.-El primero agrupa a todos aquéllos que pretenden reconstruir el modo de vida anterior a la revolución francesa de 1789 y se oponen a los procesos de la modernidad y al tipo de sociedad que vivimos, digamos que a pesar de lo bueno que pudieren tener en tanto oponentes al universo de valores de esa modernidad, no pasan de ser arcaísmos o arqueologismos en lo político-ideológico y sus posibilidades de ser llevados a la practica son hoy en día absolutamente nulas, Su modelo sociológico es la jerarquía hereditaria independiente del valor y merito de las personas Su modelo político es el antiguo régimen, la monarquía y la aristocracia de sangre,

Dentro de ese modelo podemos englobar también a pesar de las diferencias con el primero, algunas solo de detalle, otras que los emparentan más con la modernidad, a los conservadurismos o reaccionarismos, carentes de ideología y que muchas veces utilizan a la religión como sucedáneo de la misma. Estos grupos terminan en muchos casos siendo apéndices o furgones de cola de la derecha del Régimen justamente por su carencia de discurso ideológico Consecuentemente también carecen de una política concreta propia, para la coyuntura

2.-El segundo grupo esta con la modernidad, configurada ésta de acuerdo con valores iluministas, como los enunciados por la constitución americana, que habla del “derecho a la búsqueda de la felicidad” conformé el individualismo actualmente imperante. El sistema o Régimen de Dominación se definía antes de la de la caída del comunismo por su unidad a nivel filosófico, y su enfrentamiento ideológico de allí la Guerra Fría. Pero desde 1989, el sistema ha devenido un bloque formado por la filosofía materialista, hedonista, individualista y relativista. y que en lo teológico va del deísmo sin dogmas al ateismo práctico, militante o al antiteismo para ser más precisos. El odio a Dios y especialmente a la Iglesia Católica..

.. La meta última de esta filosofía es la utopía del igualitarismo sin jerarquías y el bienestar material en un universo social optimista, pacifista, en constante progreso y apolítico o ácrata. Este grupo incluye a todos los movimientos e ideologías actuales del sistema: el liberalismo, y el marxismo (anarquismo, comunismo y la socialdemocracia) pertenecen a tal categoría. El suyo es pues el mundo que todos sufrimos hoy en día, excepto en el caso anarquista, cuya utopía, más allá de algunos experiencias que van entre lo ridículo y lo sanguinario como durante la guerra civil española o en la subcultura del under político o la trasgresión lumpen (okupas. punks y demás marginales), nunca ha llegado a controlar, a diferencia del marxismo, el liberalismo o la socialdemocracia, las instituciones contemporáneas.

En la actualidad el marxismo ha desaparecido como fuerza política y forma de Estado derrotado por la ideología liberal, pero ciertos valores que inspiraban su forma de pensamiento, siguen vivos y han hecho aportaciones decisivas al imaginario simbólico colectivo, El antifascismo, de procedencia estalinista es asimilado también por la derecha liberal y el conjunto de la sociedad por vía de la cultura progresista, al punto de tergiversar de manera escandalosa el discurso político común y la historia contemporánea. Hoy para la izquierda es fascista quien es liberal y quien es nacionalista. Para la derecha liberal es fascista tanto Castro o Chávez como Mussolini y Hitler. La ideología de los Derechos Humanos es común al discurso de ambas versiones del pensamiento sistémico, lo mismo que la visión manipulada de la historia y la memoria colectiva, construida como sustrato de la ideología derecho humanista, utilizadas como elemento de un lavaje de cerebros masivo, de una verdadera guerra psicológica del mito contra la verdad: Holocausto, 30.000 desaparecidos etc.

Para resumir diremos que desde lo ideológico el Sistema se define por la democracia de masas, el capitalismo salvaje y el marxismo cultural o progresismo

3.-Pues bien, el tercer grupo o sea nuestro proyecto, no solo es distinto del comunismo marxista y del liberalismo burgués, sino que, en primer lugar, emana de un sistema de valores o axiología y si se quiere de una teología, diametralmente opuesta a los del humanismo moderno, sea cual fuere su plasmación concreta. Oponemos el teocentrismo o Cristo centrismo al antropocentrismo de las ideologías de la modernidad. El Nacionalismo, tiene su sello identitario en los valores que sustenta. La identidad del proyecto Nacionalista está actualmente en sus valores, es decir en la concepción antropológica y existencial del tipo humano que aspiramos a formar que nosotros oponemos al homo oeconomicus del liberalismo (que también lo era del marxismo).Nuestro modelo es Cristo. Nuestro hombre, por una cuestión no ya opinable sino basada en la realidad y la verdad es un ser trascendente un ser religado a Dios y a su prójimo. Lo que el marxismo niega y el liberalismo ignora o ve como materia opinable.

En consecuencia, el proyecto nacionalista requiere de un nivel filosófico, para existir como opción determinada y autosuficiente. Ese nivel, se encuentra por encima de la ideología y de los programas políticos. Saber explicitar cuáles son los valores del proyecto y de nuestro discurso, es una tarea importantísima para el logro de los objetivos: primeramente constituir una masa crítica operante para tomar el Poder.

Conclusión

Lo siguiente tiene que ver con la determinación del nivel ideológico frente al filosófico y al político. Un programa propone medidas políticas concretas aplicables en un plazo relativamente breve de tiempo, en cambio, lo que a veces se ha denominado programa ideológico sería en realidad el compendio o esquema que se basa en una concepción de la sociedad, del estado y de la economía, y tiene vigencia para un periodo histórico largo. Mientras un programa son medidas de coyuntura lo ideológico va más allá en el tiempo y lo filosófico es permanente, pues define los principios inmutables. Podemos decir que es propio del ámbito político- ideológico aquello del logro de una República Patriótica Social y Orgánica encarnando lo que José Antonio ya nos dijera en referencia a la Falange. La síntesis entre Revolución y Tradición. De la revolución –no como pretexto para echarlo todo a rodar, sino como ocasión quirúrgica para volver a trazar todo con un pulso firme al servicio de una norma– y de la tradición –no como remedo, sino como sustancia; no con ánimo de copia de lo que hicieron los grandes antiguos, sino con ánimo de adivinación de lo que harían en nuestras circunstancias.

Por ultimo digamos que la institución que se corresponde con el programa político es el partido o la agrupación, pero ¿qué institución se corresponde con la ideología? Nuestro discurso político- ideológico tiene como referente en la actualidad a un Colectivo o movimiento social formado no sólo por uno sino por varios grupos políticos (la idea del centralismo es claramente liberal y es una de las causas de nuestro fracaso a la hora de la organización), sino por sindicatos, asociaciones culturales, juveniles, centros de estudio, etcétera. El movimiento es una micro sociedad de raíz federal que, enquistada en el seno de la sociedad liberal-progresista, anticipa la alternativa del nuevo movimiento libertador, y del nuevo hombre y el nuevo político, el patriota hecho a imitación de Cristo.

Ese es a grandes rasgos lo que debemos tener en cuenta a la hora de la predica política para difundir, aunar voluntades y enderezar la proa a la conquista finalmente del poder político


Referencias bibliográficas

Jaume Ferrerons: “Nacional Revolucionarios ¿Una opción de Izquierda?” www.nacional-revolucionario.blogspot.com

Alberto Buela:” Filosofía política vs. Ideología” - www.rebanadasderealidad .com.ar

Santiago Roque Alonso

“Crisis global oportunidad para una Segunda Independencia”

http://redpatrioticargentina.blogspot.com/2009/03/crisis-global-oportunidad-para-una.html

“Romper el Cerco y Derrocar el Sistema” en Patria Argentina Nº 255 mayo del 2009

José Antonio Primo de RiveraLa Tradición y la Revolución” http://largentinaposible.blogspot.com/search?updated-max=2009-04-13T09%3A29%3A00-07%3A00&max-results=7

Red Patriótica Argentina “Marchar hacia un Nuevo Estado” http://largentinaposible.blogspot.com/2008/09/marchar-hacia-un-nuevo-estado.html

FUERZA PATRIOTICA Y LA DEMOCRACIA

“En materia de revoluciones somos partidarios de las revoluciones verdaderas; pero si se trata de elecciones queremos elecciones limpias” Julio Irazusta

La conducción del partido Fuerza Patriótica hace público este documento a los efectos de responder a las objeciones planteadas a su inserción en el sistema democrático; dejando sentada de paso su postura doctrinal al respecto.

En primer lugar aclaramos que nuestra intención no es polemizar con aquellos nacionalistas que se oponen a la formación de partidos políticos, argumentando que hacerlo implica aceptar el principio herético de la Soberanía Popular así como convalidar perversas practicas regiminosas. Sabemos que muchos de estos camaradas hicieron -y hacen- mucho por el restauración de la Patria en Cristo. También sabemos que otros solo balbucean los argumentos de los primeros para justificar su indolente inacción o su culposa ineficacia.

Lo que pretende Fuerza Patriótica aquí, es sencillamente dar un testimonio de su compromiso con la Verdad y el Bien Común; explicando las razones que la obligan a adoptar una estrategia de lucha que incluye una praxis electoral y democrática.

Para evitar equívocos en esta cuestión, creemos necesario precisar que el termino democracia, así a secas, sin adjetivación alguna, no es una forma de gobierno que pueda ser considerada intrínsecamente perversa; siempre que con ella se pretenda servir al Bien Común y se respete el orden natural querido por Dios. Y aunque ciertamente en los hechos esto no sucede; sin embargo no podemos soslayar que, al menos teóricamente, la democracia puede ser considerada como una forma legitima mas de gobierno.

De ahí entonces que para entender nuestra posición debamos distinguir sobre el tipo de democracia de la cual hablamos; si hablamos de ella en su acepción clásica o si hablamos de ella en su configuración moderna.

En su primera acepción, se entiende por democracia simplemente a una forma de gobierno en la cual el pueblo participa en forma orgánica en la elección de sus gobernantes y en el dictado de la ley. Este régimen en la medida que se practique conforme al derecho natural, no tiene nada de condenable y en ese sentido nuestro partido puede ser considerado democrático.

Precisamente, el Papa León XIII decía, “los que han de gobernar el Estado pueden ser elegidos en determinados casos por la voluntad y el juicio de la multitud, sin que la doctrina católica se oponga o contradiga esta elección” agregando que “ tal elección no delega el poder sino que simplemente designa”. Ahora bien, la democracia moderna, liberal o marxista, fundada en el falso dogma de la Soberanía Popular, es decir en el principio según el cual la Soberanía proviene del Pueblo y no de Dios; y por ende este puede subvertir el orden natural; es una forma de gobierno impura condenada por el magisterio de la Iglesia.

En consecuencia Fuerza Patriotica no reconoce legitimidad a este sistema y se propone su modificación por las vías legales que correspondan. Queda en claro entonces que Fuerza Patriótica es un partido que hace expresa aceptación de los principios de la doctrina católica tradicional; y que al insertarse en el sistema democrático liberal lo hace no para convalidarlo sino con el objeto de modificarlo y sustituirlo por una democracia orgánica, en la cual la participación política se de principalmente a través de los cuerpos intermedios y en la que la autoridad reconozca los derechos de Dios. Por ello podemos decir que nuestra aceptación de la democracia se limita solo a su acepción clásica y no a la moderna y que nos avenimos a la participación en las contiendas electorales solo para no descartar ningún medio de lucha en pos de nuestros objetivos.

Dicho esto, consideramos que nadie puede poner en tela de juicio nuestro repudio a los principios de la democracia liberal que atentan contra el orden natural y la ley divina; así como a los mecanismos y practicas perversas del Régimen partidocratico.

Proclamamos pues solemnemente que el Poder viene de Dios y no del pueblo; el cual solo puede participar en la designación de los gobernantes sin que ello implique arrogarse ser la fuente de la soberanía de tal modo de subvertir el orden natural querido por el Creador.

Nos proponemos reformar la Constitución Nacional, por las vías que ella prevé, a los efectos de borrar de ella todo vestigio de liberalismo y marxismo y así poder instaurar en nuestra Patria una democracia orgánica y respetuosa del derecho natural. En este afán de restaurar un orden social cristiano no vemos otro remedio, en esta coyuntura histórica, que respetar las normas y leyes vigentes que nos obligan a constituirnos en partido político y concurrir a elecciones. Llamamos a esto, sin temor a equivocarnos, realismo y prudencia política.

Por otro lado estamos también convencidos que en el orden prudencial obramos conforme al magisterio tradicional de la Iglesia. No hacemos mas que tener en cuenta lo que Pio XII dijo en su discurso de Navidad del año 44: "¿Es de extrañar que la tendencia democrática se apodere de los pueblos y obtenga por todas partes la aprobación y el consentimiento de quienes aspiran a colaborar con mayor eficacia en los destinos de los individuos y de la sociedad? Casi no es necesario recordar que, según las enseñanzas de la Iglesia 'no está prohibido en sí mismo preferir para el Estado una forma de gobierno moderada de carácter popular, salva siempre la doctrina católica acerca del origen y ejercicio del poder público".

Nuestra postura, como se ve, es coherente tanto en el orden de los principios, al sostener la Soberanía de Nuestro Señor en contra del dogma rousseauniano; como en el prudencial, al consentir actuar dentro de un sistema democrático dejando a salvo la doctrina enseñada por el Magisterio tradicional de la Iglesia.

Los hombres de Fuerza Patriótica queremos hacer política católica y nacionalista. Buscamos el Reinado Social de Jesucristo y el Bien Común integro, es decir aquel que tiene presente a la salvación de las almas. Pretendemos así mismo defender los intereses de nuestra Nación, su identidad y la justicia social. Para ello propugnamos un sistema de participación y de representatividad orgánica que ponga al Estado al servicio de la Nación.

Aceptamos participar en las contiendas electorales, no por que tengamos animo electoralista, sino por que si bien esta no es la única forma de hacer política, si es en cambio la única forma legal de llegar al Poder y no se puede alcanzar el fin de la política, es decir el Bien Común completo, sin detentarlo.

Sabemos que existen otras formas de ejercer poder o de hacer política y no las desdeñamos, pues todo aporta a la causa que defendemos, pero sin poner el Estado al servicio de la Nación no podemos hacer la revolución que anunciamos, por ende nos vemos obligados a no descartar los medios electorales.

Por otro lado queremos resaltar que cuando Fuerza Patriótica concurre a las urnas no lo hace callando parte de su programa, ni con espíritu quebrado, ni sometida ni dócilmente; concurre combativamente dar a conocer las propuestas del nacionalismo y a expresar su repudio a la tiranía democrática. Se dirá que abstenerse de las contiendas electorales es una opción revolucionaria, sin embargo ya esta comprobado que ello en nada afecta a la perdurabilidad del Régimen. Ya la realidad nos demostró que a pesar de los altos porcentajes de abstención y de desinterés del electorado, los gobiernos inicuos se perpetúan en nuestra Patria.

Tal vez lo que podamos hacer, confrontando en el terreno del enemigo no sea mucho, pero tenemos la esperanza que así como Dios no priva de los frutos de su esfuerzos ni aun a los perversos, si dejamos todo en el patriada algo al menos podremos salvar, hasta tanto llegue la hora del triunfo definitivo, que será de Dios y no de nosotros. Consideramos que esto para nada es avalar la democracia liberal, al contrario es una clara declaración de guerra a ella que hace nuestra organización, la cual, si bien adoptó la forma de un partido político, tiene espíritu de cruzada y nuestros enemigos lo saben bien.

Por supuesto que sabemos que los partidos políticos son instrumentos creados para el ejercicio de la democracia liberal, sin embargo no dejan de ser instrumentos, y los instrumentos no son ni buenos ni malos en si, sino que dependen del uso que se les de; nosotros queremos usarlos para oponernos al sistema desde adentro y evitar males mayores. Fuerza Patriótica por ello nada tiene que ver con la partidocracia corrupta y entreguista, lejos estamos de ella, nuestro sitio esta afuera -como decía joseantonio- nos constituimos en partido sin fe y sin respeto por el sistema, para reemplazarlo, para desplazar del poder a una clase política corrupta, y así salvar a la Patria. De modo entonces que dicho todo esto (que entre otras cosas nos podría restar posibilidades en las contiendas electorales) jamás admitiremos que por haber constituido un partido político, se ponga en duda nuestra pertenencia a la Iglesia de Cristo, así como nuestra rectitud de intenciones y patriotismo. Santiago del Estero, 23 de Agosto del 2008 .

PARTIDO FUERZA PATRIOTICA - Junta Promotora