jueves, 11 de noviembre de 2010

LA REPUBLICA ORGANICA

La democracia orgánica, una opción valida

Así como en la antigüedad la esclavitud era considerada una institución “natural”, normal, y aparentemente irremplazable; hoy en día existe la convicción de que no puede haber otra forma de gobierno que no sea la democracia liberal basada en el mito herético de la soberanía popular. Del mismo modo tampoco se concibe otro mecanismo de participación popular en el ordenamiento político, que no sea el del sufragio universal por medio de los partidos políticos.

A pesar de que con esta forma de gobierno -de perversidad intrínseca-, se conculque la ley Divina y se subvierta el orden natural; la inmensa mayoría de católicos no se da cuenta de las graves consecuencias que acarrea dar a la Autoridad otro fundamento que no sea Dios. Es mas, a muy pocos se les ocurre pensar que al menos es lícito plantear la objeción de conciencia frente a las leyes anticristianas e inicuas que sancionan los representantes del demos así erigido en soberano. Ni que hablar de esbozar actitudes heroicas de rebelión frente a estos gobiernos ilegítimos e impíos[1].

Por otro lado a la gente tampoco se le ocurre imaginar otro sistema representativo en el que la participación política no se ejerza a través de los partidos políticos. Se da por sentado que esta democracia rouseauniana es la única que existe, que no hay alternativas a lo existente, y que cuando se critica a la partidocracia se esta propugnando el golpe de estado o la típica dictadura militar. Por ello es que en cada crisis el Sistema llama a “fortalecer las instituciones”, léase partidos políticos, apelando al viejo sofisma de que los males de la democracia se curan con mas democracia.

En este contexto los nacionalistas tenemos la ineludible misión de recordar que frente al sistema demoliberal y masónico, que padecemos, desde la nefasta revolución francesa, existen otras formas –y estas si legitimas- de gobierno, de participación popular y de representación política.

Y cabe aclarar que no nos estamos refiriendo siquiera a la antigua institución de la dictadura, forma legítima también -aunque extraordinaria y temporaria – de gobierno cuando una situación de grave crisis así lo exige. No, nos referimos simplemente a formas republicanas, o democráticas en el sentido clásico del termino, que dejan a salvo la doctrina católica sobre el origen del poder e instauran un mecanismo electoral que permite al pueblo elegir a sus gobernantes dejando de lado las estructuras artificiales masificantes y mafiosas de los partidos políticos.

Ciertamente que las consecuencias que acarrea el actual Régimen, o Sistema de Dominación, son hoy por hoy cada vez más evidentes. Ninguna persona honesta y sensata se hace muchas esperanzas de que el bien común se pueda lograr con este sistema; el asunto es que muy difícilmente se atreven a plantear salidas que no sean las “políticamente correctas”, y ello por la sencilla razón de que ven pero no comprenden.

En ese sentido, y a tenor de los últimos acontecimientos, muchos pudieron ver claramente que en nuestra Patria se están implementando ciertas medidas que tienden a su descristianización, y que fomentan la corrupción de todo el cuerpo social; ahora bien, lo que casi nadie tiene en claro es a que responden estas iniciativas, cual su fin, y cual es el postulado en base al cual se llevan a cabo.

Si pudieran ver mas allá de lo coyuntural podrían percatarse que estamos frente un plan sistemático de destrucción de nuestra cultura fundacional, y del principal vector de transmisión de los valores que dicha cultura plasma, es decir de la familia. Plan ordenado por el Poder Mundial a los efectos de disolver a nuestra ya agonizante Nación y someterla definitivamente a la tiranía universal.

Lo que ocurre es que -como dice el dicho- algunas veces el árbol oculta el bosque y así episodios puntuales no dejan ver el proceso dentro del cual se enmarcan, sobre todo si existe una cortina de humo que no permite ver el resto de la realidad en perspectiva; por eso es importante contextualizar los hechos y comprender la estrategia del enemigo y sus armas.

Es lo que les pasa a muchos de los que participaron activamente en la campaña en contra del “matrimonio” homosexual. Se quedaron en la coyuntura, y para el colmo desmoralizados por la derrota.

Sin embargo la aprobación de dicha ley dejó bien en claro dos cosas. Una que los representantes del pueblo llevan adelante medidas para las cuales nadie los voto; y dos, que el fundamento que les permite ir en contra de nuestra identidad cristiana es el falso dogma de la soberanía popular.

Es evidente entonces que el sistema político e institucional, su fundamento teórico y sus instrumentos prácticos, están pensados, no para cumplir un supuesto mandato popular sino para colaborar con los planes hegemónicos de un Poder Mundial interesado en evitar que el Estado argentino pueda estar al servicio de la Nación.

Por ende, a los nacionalistas nos corresponde insistir en la necesidad de cambiar nuestra forma de gobierno y su sistema de representatividad; y aunque hoy no tengamos los medios materiales para hacerlo no debemos dudar que nuestro testimonio nos conferirá una autoridad importante a la hora de ensayar al menos alguna modificación gradual en el mismo. Además, plantear la posibilidad de una forma republicana, o sanamente democrática, de gobierno distinta a la democracia liberal cada día tiene mayores virtualidades.

En definitiva, hoy más que nunca el nacionalismo argentino esta obligado a insistir con la reivindicación de lo que otrora fuera su caballito de batalla: la sustitución del actual sistema partidocratico por una republica corporativa o de democracia orgánica.

Edgardo Atilio Moreno



[1] Respecto a esta ultima alternativa, es decir la de la rebelión, es oportuno recordar que, aunque hogaño no se den todas las condiciones exigidas por la recta doctrina para legitimar una acción directa tendiente el derrocamiento de los tiranos; este no deja de ser un derecho, ultimo y extremo, pero siempre valido.

jueves, 4 de noviembre de 2010

LUGAR COMUN:LA MUERTE


Por: Guillermo Rojas

Así parece haber transcurrido el último mes de vida política de nuestra sufrida Argentina con desapariciones físicas forzadas y naturales que han desatado los vientos de las palabras y los hechos.

Siendo el sistema una mixtura de marxismo y capitalismo, ambos términos se esmeran en preservarlo a como de lugar y en medio de esa tarea insalubre se producen ciertos cortocircuitos que posibilitan nuevas jugadas o simplemente dichos cortocircuitos son inducidos o provocados.

Un muerto oportuno

El marxismo puro y duro se muerde los codos sufriendo su propia inviabilidad y la cooptación de gran parte de su ideario en beneficio del Capitalismo Global, de manera tal que se ha vuelto una pieza marginal en lo político, pero utilizable en lo cultural y simbólico.

La izquierda es un elemento de penetración del Régimen al interior de la sociedad argentina y por su mediación idealista y romántica ha convertido las órdenes y deseos más viles del Poder Mundial en nuevos derechos del hombre.

En efecto, la cultura reivindicativa de derechos tan cara a la izquierda ha servido de argucia para que se imponga el aborto y el control de la natalidad con la excusa del derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo o los derechos reproductivos, el matrimonio homosexual y la perversión de la familia natural, con la excusa del derecho a la diversidad, la destrucción del poder del Estado en justicia y seguridad con el denominado garantismo penal finalmente con la temática general de los derechos humanos y de la Dictadura (la patraña de los 30.000 desaparecidos) se ha anulado nuestro aparato de defensa.

Gracias a la izquierda y al boludaje que la acompaña masivamente, nuestra ruina es un derecho inalienable

Con argumentos y excusas provistos por el bolchevismo postmo estamos indefensos, inseguros, disueltos moralmente y en adelante seremos muchos menos. Empanadas que se comen con solo abrir la boca al decir del Padre de la Patria. El Poder Mundial, exultante.

Con esta misma modalidad actuó el Sistema en referencia al asesinato de un agitador trotskista el mes pasado a manos de matones del sindicalismo peronista, utilizando mediaticamente la protesta que se desatara en base de la bobería universitaria, para desembarazarse de un personaje que le resulta repulsivo como es Moyano. No por lo corrompido que es (algo absolutamente innegable) sino por lo que en si representa el sindicalismo y las instituciones emergentes del Orden Natural, por corrompidas que estén en contacto con el demo liberalismo.

El stablishment no odia a Moyano por su gangsterismo corrupto, sino por lo bueno que ha hecho el gremialismo, no lo detesta por lo burocrática venal que sea la cúpula sindical (que de hecho lo es), sino por que in se el sindicalismo es mucho mas representativo del pueblo que los mamarrachos que se dan en llamar partidos políticos. Sino pongámonos a comparar los logros sociales del sindicalismo (aun corrompido como está) con la nada o el desastre a que nos ha llevado la partidocracia.

Pensemos en lo que se podría llegar a hacer para el pueblo con un sindicalismo honesto y rectamente entendido inserto en una república orgánica. De eso el sistema no quiere ni escuchar hablar.

En realidad al stablishment le importa un bledo la decencia, de hecho son pasajeros de ese colectivo infinidad de delincuentes políticos y comunes, asesinos, explotadores, usureros y estafadores de diferente laya, sin que a nadie se le caigan los anillos.

Las mesas redondas mediáticas con motivo del crimen, ocupadas en destruir a Moyano y a la burocracia sindical las integraban desde vulgares y conocidos agentes de la CIA hasta personajes de la ultra izquierda. Todos curtían el mismo discurso, mientras en la calle la gilada había retrocedido a la década de los 70: Se va a acabar/ se va a acabar/ la burocracia sindical

Con la muerte del agitador trotskista morían las aspiraciones moyanescas a ser el Lula Argentino y de repartir las ganancias de las empresas, cosa esta ultima que espantó al Régimen. Se lo sacaron de encima gracias al muerto aportado por los zurdos. Hasta para eso son funcionales. Desde los K a la oposición todos respiraron aliviados.

Un muerto cantado

Cualquiera que tuviera un mínimo de información confiable proveniente del mundo de la política sabia a las claras que Kirchner no duraría mucho. Cuatro infartos y un sinnúmero de otras deficiencias más el stres que lo corroían lo llevarían a la tumba de seguir llevando el tren de vida que llevaba. Así fue.

No vamos aquí a alegrarnos de su muerte, pedimos que Dios se apiade de su alma, pero tampoco vamos a dejar de decir que su presencia en el poder fue nefasta para nuestra ya castigada Patria. Nefasta por lo que hizo: terminar de entregarnos atados de pies y manos e indefensos al Poder Mundial, confundiendo a la población utilizando una retórica de izquierdas. Lo que antes mencionamos de la funcionalidad cultural y simbólica de la izquierda y de su discurso demagógico en Kirchner alcanzó su apogeo, no por la calidad de su discurso, de nivel francamente infantil, sino por la repetición que hicieran del mismo los medios de comunicación (incluidos los que hoy están en la vereda de enfrente del kirchnerismo) que se identifican en cuanto a peones del Capitalismo Global, con esa modalidad gatopardista. Bueno es decir que hoy esos medios defenestran al kirchnerismo solo y exclusivamente por que su jefe fallecido les quiso manotear la caja. En lo demás son absolutamente lo mismo ideológicamente hablando. La rapacidad del muerto no conoció límites. Era dueño de una perinola que en todas sus caras tenia la frase “Toma Todo”. En fin para que seguir. Tumba y olvido es lo mejor. No vamos a hacernos eco de de los rumores necrofilicos a que son afectos muchos.

Para esto último estuvo presente la comparsa de la política y la cultura que odiaran o amaran al muerto lo alabaron como si fuera un santo, para estos hipócritas nuestro más absoluto asco.

Tampoco nos sorprendemos por la multitud que hizo cola para ver el cajón, si bien entre esa muchedumbre paga, choripanera o morbosa había gente que creía sinceramente, mucha mas a esa hora se deslomaba trabajando por migajas, viajaba como ganado o buscaba de que ganarse la vida en el medio del páramo que es hoy nuestra Nación gracias entre otros, al muerto que se velaba.

El legado de Kirchner es una incognita, tal vez sea el caos.

Dos muertes han golpeado la realidad argentina en el último mes. La de un agitador marxista profesional (23 años de edad, 10 años en esa militancia), un muchacho confundido y la de un político decadente y corrompido. Esas muertes, como todas las muertes, nos ponen ante la presencia de nuestra propia muerte, no silvemos haciéndonos los desentendidos, ya ni los curas desde el pulpito predican sobre la muerte. Ante nuestra propia muerte, lo único que nos queda es el acto ético de obrar como corresponde, por el bien de nuestra Patria y por nuestro propio bien. Decir la verdad que tanta falta hace, no por recompensa de aquí o de ultratumba sino por que es lo debido. En definitiva, Haidegger nos dirá que el hombre es un ser para la muerte, y el Padre Castellani socraticasmente que “todos hemos de morir”.

martes, 12 de octubre de 2010

LA DEFENSA DE LA HISPANIDAD HOY


Una de las notas que distinguen al verdadero nacionalismo argentino de sus falsificaciones cripto-marxistas es la del hispanismo.

Lamentablemente, a algunos nacionalistas practicones esta característica distintiva les resulta incomoda de sostener; ello atento a que, en los tiempos que corren, ella es por de mas políticamente incorrecta.

Sin embargo los nacionalistas no podemos dejar de ser hispanistas dado que tenemos la obligación de defender nuestra identidad nacional; y no hay dudas que la Hispanidad es uno de los componentes básicos del Ser Nacional argentino.

Mas allá de todas las impugnaciones que el progresismo pueda formular a nuestra identidad hispánica, ella constituyó la matriz cultural de la cual salió nuestra Nación; y todo lo demás, pre-existente o sobreviviente, le es accesorio.

El análisis objetivo de nuestra historia y tradición demuestra que somos hijos legítimos de esa España misionera y reciamente medieval que encarnó los valores tradicionales de la Cristiandad y del orden natural para llevar adelante la empresa portentosa de difundir el Evangelio en estas tierras; de ella provienen los elementos básicos y esenciales que conforman nuestro Ser Nacional, le pese a quien le pese, es ese un dato de la realidad que no proviene de ningún a priori filosófico o teológico sino del conocimiento de nuestra tradición histórica.

Cabe aclarar -por las dudas- que cuando hablamos de Hispanidad no estamos apelamos a un españolismo desatinado que reivindica tutelas y primacías que no corresponden; ni nos estamos refiriendo a la España moderna y masónica que traicionó su destino. Mucho menos estamos mentando una entelequia o ficción salida de un caletre anacrónico, sino que estamos hablando de algo bien concreto y real.

La Hispanidad, como bien lo enseñó el Padre Zacarias de Vizcarra, es el conjunto de cualidades que distinguen a los pueblos hispánicos, sobretodo aquellas que le permitieron a España llevar adelante la misión ecuménica de ser portadora del mensaje evangélico y construir un Imperio en donde esas dos realidades, la espiritual y la temporal, coexistan en armonía. Por ello la Hispanidad es también una weltanschauung, es decir una visión del mundo basada en el catolicismo militante y opuesta al racionalismo, al liberalismo, y a todos los valores de la modernidad refractarios de nuestra identidad y de nuestra Fe.

Cuando los valores espirituales de la Hispanidad vertebraban el orden social y político en estas tierras, la Argentina fue grande; nuestra sólida identidad hispánica nos protegió de las malsanas influencias foráneas y nos permitió resistir con éxito las pretensiones imperialistas de las potencias extranjeras.

En aquellos tiempos, un orden social armónico, en donde -a pesar de las humanas deficiencias- el Bien Común era la meta de la sociedad política, mostraba a las claras la superioridad de la civilización cristiana y del orden tradicional por sobre los proyectos utópicos del iluminismo.

Todo ese edificio comenzó a derrumbarse cuando se inició el proceso de des-hispanización y sobre sus gloriosas ruinas se construyó el mito del Estado liberal.

Hogaño, si queremos resistir al avance mundialista y protegernos del cosmopolitismo extranjerizante debemos recuperar ese legado cultural que llamamos Hispanidad. Ese núcleo cultural originario es la única salvaguardia de nuestra nacionalidad.

Frente al tsunami cultural que plantea la globalización, y ante los nuevos desafíos que significan los renovados aluviones migratorios –sean estos de origen continental o extracontinental-, los argentinos no tenemos otra salida que revalorizar y revitalizar nuestra identidad hispánica.

No hay dudas que solo fortaleciendo lo castizo y criollo podremos absorber los elementos foráneos que se incorporan a nuestra Patria y amalgamarlos a nuestra nacionalidad; de lo contrario será imposible encarar cualquier empresa nacional.

Por ello, aunque parezca utópico o inoportuno, al nacionalismo argentino le cabe la obligación de seguir defendiendo la Hispanidad; de seguir proclamando que nuestra Patria debe retomar su tradición hispánica y católica; de insistir en la necesidad de recuperar ese espíritu apostólico y guerrero desplegado en la conquista de América en la época de los Austrias, y que halló su correlato en los tiempos de don Juan Manuel de Rosas.

Solo así la Argentina volverá a ser esa nación digna y soberana; heroica y orgullosa; esa tierra hidalga de las estancias y las pulperías, de los fortines y los campanarios, de las industrias y de los ríos encadenados, de la cruz y la espada.

Edgardo Atilio Moreno

martes, 28 de septiembre de 2010

UNA ESTRATEGIA PARA EL NACIONALISMO

Por:Edgardo Atilio Moreno

Fuerza Patriótica es un pequeño partido municipal que adhiere expresamente a todos los postulados y objetivos del nacionalismo argentino. En reiteradas oportunidades su conducción proclamó la necesidad de nacionalizar el Estado –al servicio del Poder Mundial desde la derrota de Caseros-, romper con la Usura Internacional, e instaurar una Republica Orgánica.

Sin embargo, y a pesar de ello, de tanto en tanto sus militantes se tropiezan con personas que critican la metodología del partido político y se niegan a acompañar ese accionar argumentando estar en contra del Sistema.

Que no quieran integrarse a un partido nacionalista y prefieran realizar otra actividad para la cual tienen mayor vocación es totalmente entendible; pero que insinúen que Fuerza Patriótica convalida al Sistema es un sayo que a estos hombres no les cabe.

Un partido político no implica necesariamente el reconocimiento del Sistema o Régimen de dominación imperante, e inclusive puede ser una herramienta más para hacer la revolución que acabe con él. En ese sentido poco importa si ese cambio se hace desde dentro mismo del propio Sistema.

Por otro lado, el absoluto rechazo a constituir un partido político manifiesta en muchos casos un rechazo implícito, o al menos un desagrado visceral, por la política practica y concreta.

Esa actitud es una de las razones por las que el nacionalismo hasta el momento no pudo convertirse en una fuerza política gravitante en el país, y terminó por cederles todos los espacios a los enemigos de la Patria.

No hay dudas que hogaño la casi totalidad de los partidos sirven al Poder Mundial y a la subversión anticristiana; sin embargo no lo hacen por el solo hecho de ser partidos políticos, pues su carácter instrumental no los hace ser buenos o malos en si; sino por que están consubstanciados con la filosofía y la ideología del Sistema.

Y eh aquí la distinción fundamental. Justamente lo que hace de Fuerza Patriótica un partido anti-sistema es que tiene un discurso filosófico e ideológico antagónico al mismo. Es decir, encara la labor política con un enfoque antropológico y axiológico distinto al resto de los partidos; por ende su concepción de la sociedad, del estado, de la economía, de la justicia, etc. es diametralmente opuesta a la del Sistema.

Tener en cuenta esto es muy importante a la hora de determinar si un partido es nacionalista o no lo es.

Los nacionalistas que pretendan hacer política no pueden tener solo un discurso político-práctico, es decir sobre cuestiones coyunturales, como hacen los partidos del Sistema; deben además sostener en forma expresa un discurso filosófico e ideológico anclado en la sana doctrina y opuesto a los proyectos iluministas pergeñados por Poder Mundial.

Indudablemente que a un partido le incumbe mas que nada la elaboración de un programa político-practico, y si pone demasiado énfasis en lo filosófico e ideológico su discurso puede tornarse demasiado abstracto y difícil de comprender para el hombre común. Sin embargo, como al nacionalismo le interesa primordialmente cambiar el Sistema o Régimen de dominación, un partido nacionalista no puede soslayar estos aspectos pues inmediatamente dejaría de serlo y pasaría a ser un partido más del Régimen.

En este marco lo mas conveniente seria la conformación de un Movimiento, de carácter político y no meramente cultural, que difunda los principios doctrinales, defina una estrategia destinada a construir un poder nacional, y nuclee a los diversos instrumentos políticos –entre estos aquellos de carácter electoral- a los que les corresponde específicamente la elaboración de las propuestas practicas y concretas derivadas de los principios.

Fuerza Patriótica es conciente de las tremendas dificultades que entraña la lucha dentro del Sistema; pero también tiene en claro que es necesario pasar de un nacionalismo meramente doctrinario a un nacionalismo político, y de que no existe dogma alguno que vede la posibilidad de conformar un partido político; ello atento a que estamos en un terreno meramente prudencial.

Y quede en claro que no estamos afirmando aquí que la única opción sea la de conformar un partido político -muchos buenos camarada cumplen una labor inestimable desde la soledad o en otro tipo de organizaciones-, lo que queremos señalar es que no se puede, en nombre de la pureza doctrinal y la incontaminación, rechazar la posibilidad de tener un partido político leal a la Patria que sirva para conformar esa masa critica y ejemplar de ciudadanos que marquen el camino del resurgimiento de la nación argentina.

Por ello, si realmente queremos que el nacionalismo este presente en la arena política del país no podemos descartar la posibilidad de contar con una herramienta política que nos permita difundir nuestras propuestas de orden práctico, conquistar las voluntades, e influir en el rumbo de los acontecimientos; sobretodo cuando esa es la única forma legal admitida para llegar al poder, y en los hechos esta metodología al menos sirve para evitar el desaliento, la dispersión, y la inacción.

De lo contrario, es decir de persistir con los procedimientos anacrónicos, dogmáticos y sectarios que han llevado al nacionalismo al borde de la extinción, los argentinos habremos perdido definitivamente la oportunidad de volver a ser una Nación.

sábado, 11 de septiembre de 2010

SANTA ROMINA


La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de ley que busca restablecer la figura legal de infanticidio en el Código Penal, para las madres que maten a sus hijos bajo los efectos del puerperio.
La iniciativa, que recibió media sanción con 170 votos afirmativos, 29 negativos y nueve abstenciones, tiene como antecedente el caso de la joven jujeña Romina Tejerina, quien fue condenada en junio de 2005 a 14 años de prisión por el asesinato de su hijo recién nacido, según ella, producto de una violación (*)
Desde su derogación, casos como el de Tejerina se consideran como homicidio agravado por el vínculo, lo que implica una pena de prisión perpetua, y de la única forma en que la Justicia puede dar una escala de penas de entre 8 y 25 años de cárcel es si se comprueba que hubo atenuantes.
Los diputados sostienen que el puerperio, que se puede extender hasta 40 días, puede generar estados de psicosis, parecidos a la emoción violenta.
(*) Fue judicialmente probada la falcedad de la afirmación
FOTO: León Gieco quien canonizó en una canción infame a la filicida Tejerina (a su lado)

SI EL ESTADO QUIERE QUITAR LA VIDA QUE LEGISLE LA PENA DE MUERTE
Entrevista a nuestro Cda Edgardo Moreno por Nuevo Diario

El proyecto de la diputada nacional Diana Conti, que contempla la disminución de las penas para madres que dan muerte a sus hijos recién nacidos, ha elevado opiniones a favor y en contra. En este sentido, el doctor Edgardo Moreno se manifestó totalmente en contra de esta nueva disposición y expresó: “Nada le da derecho de quitar la vida a ese ser. Si el Estado quiere quitarle la vida a alguien, que legisle la pena de muerte”.
Asimismo y en torno a la discusión de cuándo empieza el derecho del niño por nacer, consideró que si bien el embrión o feto forma parte del cuerpo de la madre, es otro cuerpo. “Está comprobado que el cuerpo de la persona por nacer es diferente al de la madre, tiene un código genético distinto”.
Argumentó, además, que éstos son pensamientos que tienen los partidarios de “la cultura de la muerte: los abortistas”. También indicó que “el sujeto de derecho es la persona humana y la vida humana empieza desde la concepción”.
Asimismo, el doctor Moreno remarcó que se trata de una política que se implementa desde el Gobierno nacional, que tiene que ver con la cultura de la muerte. “Con fondos del Estado y con personas que están recibiendo sueldo del Estado, porque nuestra ley protege la vida humana desde la concepción y, desde el punto de vista jurídico, el aborto es un delito, así como también el homicidio de un recién nacido”.
En tanto, fue más contundente al afirmar que el Gobierno nacional tiene una política de Estado, que es la de imponer el aborto. “El fin es destruir nuestros valores y principios tradicionales, porque los argentinos tenemos una cultura tradicional que es una cultura cristiana. Lo que se busca es imponer, bajo el pretexto de los derechos humanos, una legislación totalitaria, porque va a conculcar el primer derecho humano, que es el derecho a la vida”. Y finalizó: “Están demostrando que su política de derechos humanos es ideologilizada”.

sábado, 28 de agosto de 2010

ELECCIONES MUNICIPALES EN SANTIAGO DEL ESTERO

Se realizaran el 5 de septiembre. Declaraciones de Jose Torresi candidato a concejal por Fuerza Patriótica al periodico El Liberal

En su edición del día miércoles 25 de agosto, el diario “El Liberal” publicó unos cortos párrafos extraídos de una extensa entrevista que nuestro candidato a concejal, el profesor José Torresi Massuh, mantuvo con ese medio.

El profesor Torresi allá por el año 1992 fue uno de los fundadores en Santiago del Estero, del Movimiento por la Identidad Nacional e Integración Iberoamericana - MINEII - que tenia como máximo referente al extinto coronel Mohame Ali Seineldin.

Recientemente el camarada y amigo Torresi se sumó a las filas de Fuerza Patriótica con el fin de continuar desde allí luchando por la causa de Dios y la Patria.

Reproducimos aquí la publicación tal como salió en el mencionado diario local haciendo la siguiente aclaración que el periódico no consignó. Nuestro candidato afirmo textualmente que "no era posible promover un cambio si no se tenia los medios y esos medios son el poder político", lo que en el corto articulo salio sacado de contexto y desfigurado de lo que realmente este dijo. Resulta una lastima que de tan rica intervención solo se haya difundido una mínima parte, que confunde mucho mas de lo que aclara.

"-Llevar como eje de comportamiento y modo de vida en la acción política a la honestidad y el mérito. -No promover un cambio, sino mejorar y corregir las cosas que se hacen mal. -Elegir un representante del barrio en el Concejo Deliberante, propuesto y elegido por los vecinos, que lleve la propuesta barrial para ser escuchado y hacer un lineamiento de trabajos inmediatos o mediatos, de acuerdo con necesidad del barrio e ir formando una carpeta. Y el mundo tiene que ir sabiendo que este trabajo es participación del barrio, no que el intendente o intendenta quiera hacer la obra que crea. Que el mismo vecino fie el orden de prioridades. -Participación de organizaciones intermedias en órganos como el Tribunal de Cuentas"

martes, 20 de julio de 2010

PARTIDO FUERZA PATRIOTICA

El nacionalismo vuelve…

* Para defender la familia de todos los ataques materiales y morales.

* Para preservar a nuestra juventud de la decadencia y los vicios.

* Para acabar con la inseguridad y la impunidad de los delincuentes.

* Para que la función pública no sea un negocio lucrativo de los políticos corruptos.

* Para que los partidos no tengan el monopolio de la representatividad y puedan hacer oír su voz todas las sociedades intermedias.

* Para que el municipio recupere su autonomía -sobretodo financiera- y se convierta en un agente del desarrollo comunitario.

* Para que la educación sea integral y llegue a todos.

* Para reivindicar nuestra cultura fundacional y nuestros valores tradicionales.

¡Para salvar a la Patria!